martes, 29 de agosto de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (17)

4- Costa de Marfil (3)

Ese viaje de exploración no había comenzado todavía cuando el Superior comunicó a Roma, las propuestas de Francia y la seguridad de que en adelante tendría la libertad frente a Inglaterra, para enviar los misioneros de su elección (1). Y a su reiterado pedido de tener una misión separada de la Costa de Oro, se creó la Prefectura Apostólica de Costa de Marfil que es independiente. El primer titular será el Padre Matthieu Ray, antiguo misionero de la Costa de Benín (2).
Pero el honor de fundar Bassam, la primera misión en Costa de Marfil, corresponde a dos misioneros experimentados, Alexandre Hamart y Emile Bonhomme, que trabajaron en Argelia y en Túnez cuando eran de los Padres Blancos, antes de pasar a las Misiones Africanas.
Al igual que sus Hermanos de Ouidah, de El Cabo o de Elmina, desde su llegada fueron acogidos con simpatía, respeto, entusiasmo, incluso por parte de los oficiales y de la población. "El anciano rey de Memni les brindó una recepción amistosa" de manera que deciden regresar y abrir una escuela en su ciudad... lo que se hizo el mismo año (3).

Siguiendo el procedimiento de hacía treinta años en todos los territorios, primero los Padres comienzan por buscar una casa, luego, en segundo lugar, hacen allí una escuela. Pero en Grand-Bassam tiene, más que las otras, una gran suerte, la de poder contar inmediatamente con una ayuda confortable del gobierno francés, según el primer acuerdo cerrado desde 1895. Una segunda convención (4) más ventajosa aún, pues aumenta el subsidio entregado, permite a los misioneros, según su pedido, una gran autonomía en la repartición de los fondos recibidos, tanto para la construcción de los edificios escolares como para su equipamiento.

Esos arreglos financieros no son ciertamente extraños al progreso de la misión, más rápida en Costa de Marfil que en otros lados. A los primeras misiones de Bassam y Memni (1895), se agregan ya en 1896, dos nuevos puestos, Mossou y Dabou; luego en 1897, Bonoua y Assinie y finalmente, Jacqueville en 1898.
¡Siete misiones abiertas en tres años! lo que habría hecho soñar al Padre Borghero y a sus compañeros de los años ´60!..
Hay que decir que el gobernador Binger estimaba mucho el trabajo de los Padres en la enseñanza y en la administración de los establecimientos. El señor Mouttet que lo reemplaza desde  1896, está totalmente satisfecho de su acción y deseoso de ver las otras escuelas. Con éste grupo misionero calificado, menos delicado y sobre todo menos costoso que los maestros laicos reclutados en Francia, ¿cómo el gobierno no apreciaría el servicio que la Sociedad de Misiones Africanas le brindaba?

El clima de esos comienzos parece más favorable. Pero un primer conflicto surgirá cuando los misioneros se enteren que en Costa de Marfil como en el Dahomey hay mercaderes de esclavos. Algunas ciudades, como Mossou, tienen incluso depósitos considerables donde están detenidos todos esos desdichados que servirán de cambio, vendidos a veces a precio elevado para los sacrificios humanos. El Padre Bonhomme se opone encendidamente a ese comercio y vuelve a comprar esclavos como puede. También el Padre Ray, apenas llegado, desearía actuar y tener mucho dinero para aumentar los rescates. Pero debe prevenir al Superior General que- luchando así contra todo tráfico- los Padres se crean disgustos por parte de los habitantes que se consideran perjudicados. Peor aún, la administración misma quiere ignorar todo para no tener problemas, y podría ciertamente, censurar a los misioneros por lo provocativo de su acción por más humanitaria que sea. Desde entonces, los Padres corren el peligro de verse privados de las subvenciones que les han prometido...




*1- Carta de Planque al Cardenal Ledochowski, 20/2/1895.

*2- El Decreto romano para la erección de la Prefectura de Costa de Marfil es del 28/6/1895.

*3- Según los recuerdos del Padre Hamard y Bonhomme, en "Las Misiones Católicas", 1896, 31.1, pág. 54-55 y 26.6, pág. 305.

*4- La segunda convención es firmada el 22/2/1900.

domingo, 23 de julio de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (16)

4- Costa de Marfil (2)


Que el gobernador haya golpeado otras puertas antes de orientarse hacia la Sociedad, no lo oculta. Si bien no lo dice, es cierto que en la elección de misioneros católicos, predominan intenciones políticas antes que el interés por evangelizar...Por muy protestante que sea él mismo, Binger quiere obstruír la ruta a un posible avance de los ministros anglicanos o protestantes, que están presentes en los países veciones de Benín o de la Costa de Oro, convertidas en coloniad de la Corona, y al mismo tiempo, quiere resistir el empuje de Inglaterra.
Las Misiones Africanas le parecen, entonces, bien indicadas para servir de muralla. Empero, hay que admitir que la sinceridad de Binger, su honestidad y su voluntad de obrar por lo que sea mejor, no son discutibles. 
En apoyo de esas propuestas, el gobernador presenta de la Costa de Marfil, aspectos más bien tranquilizantes, entre otros, "el clima menos malsano de lo que se dice y una vegetación mejor que en otras partes. La población, ffetichista en el litoral y en el interior, está particularmente dispuesta para recibir a misioneros y los musulmanes en el norte, muy tolerantes, no presentarán obstáculos. Todo ésto son razones para lanzar una evangelización cuyas tentativas de los siglos XVII y XVIII, no dejaron huellas" (1)

El Superior, decidido a aceptar el ofrecimiento, no se fija en lo sorprendente que puede parecer, sabiendo que el gobierno de la República- desde el ministro Jules Ferry- no es particularmente favorable con las escuelas cristianas. Seguramente, aún menos dispuestos estarían a acordarle cualquier tipo de subvención, "tomada del presupuesto local" como lo considera Binger...
Pero éste no desea privarse del apoyo que los misioneros pueden aportarle en África con su presencia que es una garantía para la paz y la civilización, sin contar el valor precioso de la lengua francesa que enseñan en las escuelas.

Para no dejar pasar esas inesperadas facilidades para entrar en Costa de Marfil, el Padre Planque "estudia los medios para satisfacer las demandas del gobierno y ante todo, la de enviar a un Padre a explorar el lugar donde convendría hacer el primer establecimiento" (2).
A pesar de las recomendaciones del Superior, siempre obsesionado por las epidemias, de elegir las localidades mas sanas, el Padre Brun designado para ese recorrido, retiene como primer puesto Gran-Bassam... Una elección bastante sorprendente, ya que la ciudad es conocida por su posición insalubre a causa "de los pantanos con olores pestilentes." (3)


  1. Carta de Binger a Planque, 11/1/1895.
  2. Carta d Planque a Binger, 2470271895. El viaje del Padre Brun comienza a fines de marzo de 1895.
  3. Cf. Joseph Gorju, "Costa de Marfil cristiana".

martes, 7 de marzo de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (15)

4- Costa de Marfil.

De esa vasta Prefectura que reunía -desde el decreto romano de 1879 - la Costa de Oro y Costa de Marfil, y que se extiende aproximadamente 1000 km, la parte oeste - lo hemos visto - había quedado abandonada por mucho tiempo.
No obstante, el padre Planque no olvidó que la Sociedad se encuentra igualmente encargada de lo que se llamaba entonces "La Costa de los Dientes". Ya escuchó decir "que allá hay, pueblos muy interesantes, poblaciones grandes...que, lejos de las zonas malsanas, no carecen de lugares saludables" (1). 
Ya que en los ministerios franceses se empieza a hablar de Grand Bassam y de Assinie, "no podremos hacer de otro modo, declara, que ir dentro de un tiempo más o menos cercano". Espera entonces de sus misioneros que están en Elmina "que se informen de todas las maneras" sobre las posibilidades de acceder al oeste.
Por su lado, ya ha buscado cantidad de información, tanto de orden humano como geográfico, sobre "esa parte de la costa donde las personas son verdaderamente fuertes, trabajadoras, enérgicas y dedicadas", lo cual puede "estimular el interés en sumo grado" (2).

Pero demora en decidirse. A decir verdad, le falta todo para intentar un nuevo avance: recursos y misioneros disponibles. ¿Y no es más conveniente, consolidar primero las fundaciones de la Costa de Oro, "satisfacer Accra que espera también su misión"? (3).
Sin embargo, cuando la Propagación de la Fe, considera las extensiones que restan por evangelizar en ese gran territorio, le propone confiar una parte a otro Instituto. El Superior responde que no tiene ninguno a la vista, él mismo se encuentra tironeado entres sus dificultades de personal y el deseo de conservar para la Sociedad esa "bella misión que sería la Costa de los Dientes".

A partir de los años 1888-1890, el puerto de Grand Bassam comenzará a abrirse, gracias a dos expediciones francesas que lograron la exploración del país. Sus transacciones diversas hacen pensar al Padre Planque, que no hay que dudar más, y que ha llegado el momento de ir hacia el oeste.
Ofrece así, al nuevo Residente, el señor Treich-Laplène, la asistencia de sus misioneros para trabajar en el país que acaba de ser confiado a su administración. Gestión prematura sin duda, porque se termina con un rechazo - sin que ello se vea empero, como una manifestación de anticlericalismo, cuya ascensión se hace inquietante en ese período. Parece que el gobernador, solamente  muestra  preocupación por la seguridad de las personas, lo cual no puede todavía garantizar (4).
El Padre comprende prudentemente que es necesario contemporizar, pero que nada está perdido. "Paciencia - es la consigna que da al Padre Pellat, el Prefecto de la Costa de Oro, que quisiera instalarse lo antes posible en Grand Bassam - no está solo moviéndose en ese sentido, en el ministerio de las colonias, comienzan también a acoger favorablemente la idea" (5).

Recién a fines de 1894, volverá a lanzar su proyecto al cardenal Ledochowski. Puesto que los estados desean ver coincidir los límites de las jurisdicciones misioneras con las de la administración civil, sería un gran beneficio, escribe, "separar esa Costa de Marfil, que es francesa, de la Costa de Oro, que pertenece a Inglaterra", para formar una Prefectura separada (6). 
El Superior, ha apostado justo porque, a dos semanas de eso, le llega de forma oficial, la propueta que espera. Con mucha benevolencia, el gobernador Binger, le asegura que "la colonia estaría dispuesta a favorecer un establecimiento" de las Misiones Africanas en ese territorio que se encuentra "en su esfera de acción" (7).





  1. Carta de Planque al Padre Moreau, 16/8/1884.
  2. La misma carta.
  3. Carta de Planque al Padre Pellat, 28/5/1890.
  4. Cf. Padre Trichet, "Costa de Marfil, los primeros pasos de una iglesia", tomo I, pág. 20, nº 16.
  5. Carta de Planque al Padre Pellat, 10/12/1890.
  6. Carta de Planque al Cardenal Ledochowski, 27/12/1894. Cf. también la carta del padre Pellat a la Propagación de la Fe, 9/3/1893, citada por el Padre Trichet (4), pág. 17.
  7. Carta de Binger a Planque, 11/1/1895.