miércoles, 3 de diciembre de 2014

"USTED ESTARIA ALLÍ" (3)

1- EL SUCESOR (3)

A los ojos de todos, Agustín Planque se ha convertido en el sucesor, el "primero". "Ciertamente parecería que el segundo lugar estaría hecho más a su medida." El mismo lo sabe y conoce sus límites. Pero asumiendo la responsabilidad de la Sociedad, trae consigo verdaderas cualidades de líder, un juicio recto y firme, un don de analizar y de prever las situaciones para señalar los caminos del porvenir, una capacidad de servir que acaba de poner a prueba. Sobre todo, trae su fe, profundamente arraigada, que lo conserva humilde y sencillo, protegido de toda desviación.

Ciertamente el balance es sombrío. Tras la desaparición de los que estaban mejor preparados para realizar el primer contacto con Africa, ¿cuántos hombres quedan en el Seminario de Lyon? En setiembre el Padre Planque mencionará la presencia de dos sacerdotes y de dos estudiantes de teología, mientras que cinco jóvenes se preparan y se esperan algunos nuevos para el comienzo de las clases en octubre. Son verdaderamente muy pocos para asegurar el relevo. Sin embargo, la Sociedad encontrará sin demora fuerza y apego en esos pocos aspirantes. Hemos visto que el desastre de Free-Town no los ha quebrantado y que "su valor estuvo a la altura de la calamidad." (*1) Ellos serán los primeros fundadores en Dahomey.

Otros problemas urgentes se le presentan al nuevo Responsable. Si a la luz de la razón, no se puede mantener la Sociedad en Sierra Leona, extremadamente mortífero, ¿dónde irán a instalarse los misioneros? Y aunque pudiera esperarse que la Propagación de la Fe, conmovida por la magnitud del desastre en acordar subsidios más amplios, subsistiría la posibilidad de un verdadero problema, la falta de recursos suficientes y seguros hasta para el pan cotidiano y la supervivencia...

Agustín Planque conoce todo ésto sin necesitar llevar más lejos el inventario de la Sociedad. Pero su resolución está tomada y al confirmar al Cardenal Barnabo "la dimensión del duelo" que los alcanzó a todos, le presenta ya sus proyectos para dar continuidad de la obra de Brésillac. "En éstas tristes circunstancias, considero que lo mejor es viajar a Roma para buscar los consejos de Su Eminencia con respecto a la evangelización de Sierra Leona." (*2)

El futuro Superior se expresa así y deja entrever, con un optimismo obstinado, un próximo viaje a Africa. Se presiente que desea ir rápido, sin ignorar sin embargo todo lo que frenará su voluntad de obrar. El mismo tono e igual seguridad con la Propagación de la Fe: que debe saber que "la Obra no se interrumpirá y que nuevos misioneros partirán pronto para recoger la herencia..." (*3)
Con Monseñor Kobés cuyo mensaje de simpatía permitía intuir alguna duda sobre el porvenir, el Padre Planque es más claro todavía:"Monseñor Marion de Brésillac obró par no volverse indispensable, escribe; nuestra pequeña Sociedad está constituida de tal forma que su existencia no le estaba totalment subordinada y que puede sostenerse sin él." (*4)
En adelante, nada parece imposible para su voluntad de continuar la obra.


*1- Informe del Padre Planque al Cardenal Barnabo, 26/8/1859.

*2- Carta de Planque al Cardenal  Barnabo, 26/8/1859.

*3- Carta de Planque a la Propagación de la Fe, 29/8/1859.

*4- Carta de Planque a Monseñor Kobés, 17/9/1859. Monseñor Kobés había escrito: "He prevenido a la Propaganda, que se entenderá con usted sobre el mantenimiento de la Obra", 6/8/1859, Le Gallen, pág. 590. El Padre Planque, en su respuesta, hace entender que se ha hecho cargo de la situación.

martes, 2 de diciembre de 2014

"USTED ESTARÍA ALLI" (2)

1- EL SUCESOR (2)

Pero el verdadero motivo que lo empuja a comprometerse es aún más persona: la Sociedad vivirá porque Brésillac se la ha confiado. Durante los días terribles que acaban de pasar, debió recordar a menudo las palabras que el Fundador le había dirigido el 1° de enero precedente. "Si el mar y sus escollos quisieran que ese año fuese el último, usted estaría allí para evitar el naufragio de la Misión..." (*1)
Agustín se siente comprometido por ésta palabra más que por una promesa formal. No se cuestiona el camino a seguir, pues está a la vista. Y su respuesta coincide con su carácter. Sin ostentación, ni comentarios inútiles está allí, pronto para trabajar y continuar.

Sin el recuerdo de esas palabras de Brésillac, o se comprendería en absoluto lo que constituyó la pesada trama de la vida del padre Planque. Ni la voluntad tenaz con la cual quiere hacer arraigar la Sociedad en Africa, ni su valentía para superar oposiciones y calumnias que no le faltarán. Poco importa i éstas tratan de desfigurar el verdadero rostro de su lealtad y de su desinterés y si lo hacen sufrir. El sabrá rechazar todos los ataques, con energía a veces, sin detenerse nunca. (*2)

En ese verano de 1859, apostó su vida a lo que parecía un contrato de fidelidad entre Brésillac y él, ya a la alianza que ambos hicieron con la Misión y, más arriba aún, con el Espíritu que lo envió donde era necesario sembrar. "El dedo de Dios está allí", le gustará repetir a menudo. 
En esos primeros días de duelo y de separación, Dios está presente, no puede dudarlo, y el segundo llamado que Agustín recibe es más exigente aún que el de la primera vocación. Durante más de un medio siglo será su honor- y muchas veces suduro tormento-servir a la Sociedad que ama hasta el punto de entregarse a ella en cuerpo y alma y haber merecido el nombre de Co-Fundafor.
En la dura realidad de las responsabilidades cotidianas que le esperan, y cuán materiales a menudo- pensemos tan sólo en las calles de Lyon, en las escaleras interminables que deberá subir para sus colectas-ese término no posee nada de un título honorífico. ¿Menos aún osaríamos decir que fue usurpado!.. El Papa Pío XI no se equivocaba cuando, con motivo del centenariodel nacimiento de Agustín Planque, escribía a los Padres de las Misiones Africanas: "por sus méritos sobresalientes, es con todo derecho considerado por ustedes como el segundo Fundador de suSociedad." (*3)

Nadie en esa época, le disputa la herencia. Antes bien, le aconsejarían renunciar a ella. El Cardenal Bonald, arzobispo de Lyon, está entre los primeros que lo pone en guardia contra la continuación temeraria, a su juicio, de una obra reducida a la nada. Pero cuando llega la aprobación de Roma, da su acuerdo: "Siga adelante si temor, le escribirá al Padre Planque; usted está en la vía del Señor." (*4)


*1- "Documents mission et fondation", pag. 244. Cf. El informe de 1885, citado en el n° 12: "Mi obra vivirá mientras haya una voluntad para sostenerla, y Usted será esa voluntad",había dicho Brésillac a Planque antes de partir.

*2- "Un grand Africain", de Cristiani, pag 71.

*3- Carta del Papa Pío Xi al Padre Chabert, Superior General de las Misiones Africanas. Ver también la carta del C. Gotti, Prefecto de la Propaganda Fide, a Monseñor Pellet, con motivo de la muerte del Padre Planque en la cual es reconocido como Co-Fundador. 

*4- Informe de 1885. El Cardenal de Bonald desconfiaba en el momento de la fundación de la Sociedad: "Mi obra no parece agradarle, no podremos contar con su protección", había dicho Brésillac. Un poco después, sin embargo, podía comprobar que "¡El Arzobispo empezaba a interesarse!", cf. Journal 1856-1859, pág 37 y 42.

lunes, 1 de diciembre de 2014

"USTED ESTARIA ALLÍ" (1)

1- EL SUCESOR (1)

Al mismo tiempo en el Seminario de Lyon, se vivieron semanas llenas de incertidumbre y de angustia. ¡Hay que temer lo peor como deja prever la muerte de los dos sacerdotes: Rocreux y Bresson y del Hermano Gratien cuyo anuncio fue duramente sentido por todos? O se puede esperear todavía, ya que Monseñor Marion de Brésillac ha declarado "que comienza a retomar vida" y -como si no pudiera creer en la ruina de la Misión- se propone para el mes próximo "ir solo a Dahomey donde quizás valdría la pena fundar un centro"? (*1)

En su intranquilidad, Agustín Planque no sabe qué pensar y previene al Cardenal Barnabo expresando sus temores y su esperanza: " Si Dios nos privara de Monseñor de Brésillac, nos quitaría al mismo tiem po la cabeza de la Sociedad y de la Misiójn...pero la Obra crecerá a pesar de las pruebas y aún a través de ellas..." (*2)

Y el 11 de agosto, es un "increíble dolor" el que viene a acongojar al Seminario cuando llegan las primeras cartas (*3) contando el final de los dos sobrevivientes, el Obispo y el Sr. reymond. Un final triste que tuvo por testigos a pocos amigos ocasionales, conmovidos por la desgracia vivida en una tierra que les era hostil y aún extraña...Así, "Dios quiso someter nuestra Sociedad y nuestra naciente misión a la prueba extrema." Pero sabemos "que nadie deploró haber salido de Francia para morir cuando ya casi llegaban al lugar de sus trabajos." (*4)

En medio de la pena y del duelo que lo agobian, a pesar de la presencia de los Aspirantes que le rodean y "permanecen más firmes que nunca en su determinación", el Padre Planque debió sentirse especialmente abandonado y solo, aunque tuviera "la dulce confianza que el Padre y los hermanos mayores...protegerán la Obra que fundaron con tanta abnegación..." (*5) Pues desde ese momento le corresponde a él tomar las decisiones para el porvenir de la Sociedad. No parece haber titubeado mucho tiempo y no nos sorprende esto porque conocemos los recursos de energía que posee. 
Monseñor de Brésillac nunca dudó de la solidez de su amigo incluso cuando lo prevenía contra el desaliento. Pues Agustín es de los que, con un puntapié enérgico, vuelven a la superficie cuando han tocado el fondo del abismo.


*1- carta de Brésilla al Padre Planque, 18/6/1859 (su última carta)

*2- Carta de Planque al Cardenal Barnabo, 14/7/1859.

*3- La muerte de Monseñor de Brésillac fue anunciada al Padre Planque por Monseñor Kobés, 6/8/1859. Este, le transmite la carta del Sr. Seignac de Lesseps, agente consular en Sierra Leona, fechada el 20/7/1859. Otras fuentes: las cartas del Sr. Vallon y del Sr. Brémond.

*4- *5- Carta de Planque a la Propagación de la Fe, 29/8/1859, y al Cardenal Barnabo, 26/8/1859.