viernes, 10 de abril de 2015

PRIMEROS CONFLICTOS (13)

3- EL "SEGUNDO" BORGHERO (4)

En cuanto a él, "tiene casi remordimientos por estar en ese lugar, considerándose como un obstáculo par un cambio más definitivo." Sin embargo, "para poner término a la perplejidad de todos y sin más discusión, termina por aceptar los títulos y cargos que le ofrecen." (*1) La Sociedad empezará de nuevo... y las nubes se disiparán poco a poco. El cardenal de Bonald repite su confianza y promete su apoyo, el Padre Courdioux retoma la ruta al Dahomey con poderes que lo convertirán en suplente del Superior y los seminaristas vuelven al trabajo, tranquilos respecto del porvenir de la Misión en África. 

Pero hay alguien que debe sentirse terriblemente solo y desdichado, al borde del abismo. Alguien que se preocupa por su futuro. A la Propaganda Fide le corresponde regular una situación cada día más intolerable tanto para el padre Borghero como para quienes lo rodean. El cardenal Barnabo, al cual se lo conoce como enérgico más que sensible, y preocupado del bien general ciertamente  más que del sufrimiento angustiado de un misionero que ya no tiene fuerzas, aprovecha la llegada a Roma del Padre Planque para convocar también allí al ex responsable de Widah. Este no se decida a partir de nuevo inmediatamente en misión, pero no se lo puede retener en el seminario donde desmoraliza y perturba a los aspirantes. (*2)
Entonces en una entrevista que en el recuerdo del Superior de Lyon quedó como particularmente dura y conmovedora, "el desdichado padre Borghero comprende que siembra el desaliento y que debe pensar en utilizar su celo en otro lugar." "Con profundo estupor y gran dolor debe abandonar la Sociedad." (*3)
El Padre Planque regresa a Lyon solo, con la tristeza de estar separado del que amaba como un amigo, "aún cuando debía enfrentarlo."(*4) Pero, Había otra solución? "Nadie puede sorprenderse de ese desenlace, dirá el Padre Courdioux. Sin embargo se siente dichoso que fuese el cardenal Barnabo quien tomó la decisión." (*5)

Francesco Borghero no volverá a partir al África. Ahora, cumplirá diversos ministerios en Italia, en Pisa, en Génova y hasta en Roma antes de volver a su tierra natal para vivir allá sus últimos años. Entre Planque y él, hubo hasta el final de su vida, la misma confianza, las mismas relaciones de amistad. Nunca dejaron de darse noticias, de escribirse o de encontrarse durante los viajes del Superior a Italia, y la misión en África era siempre el centro de sus intercambios: "Sé que va pedir otros territorios, escribía Borghero, y eso me produce gran placer." (*6) Planque, por su parte, permanecía atento para que a su amigo no le faltase nada para que tuviese una vida decente, y sobre todo que se encontrase plenamente a sí mismo.

Ciertamente el misionero de Widah, nunca dejó de tener el reconocimiento de la Sociedad que no dejó de contarlo entre los suyos "como un miembro de corazón." (*7)
Su nombre permaneció con honor, al igual que los más grandes, el del obrero cuyo doloroso destino quedó vinculado a las horas de pena y de gloria que marcaron la entrada de las Misiones Africanas en Dahomey.(*8)



*1- Carta de Planque al cardenal Barnabo, 15/5/1867.

*2- Sobre ese tema del regreso a la misión del Padre Borghero, ver la carta de Planque a Barnabo, 29/5/1867: "El Padre Borghero dice que no puede regresar a nuestro Vicariato hasta que la misión esté organizada..." Cf. el 3/11/1867: "Le he propuesto partir nuevamente en misión pero son oponerse en forma absoluta, dice que después de haber sido Superior, sólo puede regresar cuando todo esté organizado. Porque, a sus ojos, la misión no estará organizada mientras no se sigan sus ideas..."

*3 y *4- Carta de Planque al Padre Bouche, y al Padre Courdioux, 19/1/1868. Cf. enero de 1888, Carta de Planque a Barnabo: "Que se le conceda al padre Borghero el título de Misionero Apostólico, lo que será un consuelo para su dolor que comparto" (título acordado el 11/1/1868.) Cf. 19/2/1868: "Envío una atestación al Padre por el trabajo cumplido y por sus cualidades."

*5- Carta del padre Courdioux a Planque, 1868, citada en "Le Sacrifice du Père Borghero", n. 192.

*6- Cf. cartas del Padre Borghero a Planque, 1/5/1875; 20/10/1883, etc.

*7- El Padre Borghero figura en éstos términos en la Necrología de la Sociedad de las Misiones Africanas.

*8- A fines de 1992, la Provincia de Italia de las Misiones Africanas, conmemoró el centenario de la muerte de Francisco Borghero, muerto en Ronco Scrivia, el 16/10/1892.

viernes, 3 de abril de 2015

PRIMEROS CONFLICTOS (12)

3- EL "SEGUNDO" BORGHERO (3)

Esta decisión, por sabia que fuera, no aportó sin embargo respuesta a esta otra pregunta: ¿Cómo asegurar el reemplazo del Superior de Widah? ¿Quién, entre los misioneros presentes en Dahomey, podrá tomar la responsabilidad de la misión? (*1) y ¿Sobre todo cuál será el plazo necesario para obtener una nueva nominación? El Padre Planque tiene razones para temer las lentitudes romanas...Un temor que será demasiado justificado porque habrá que esperar, mientras que en el Seminario como en África, a medida que pasan los días, aumenta la inquietud y hasta el nerviosismo. Todo queda en suspenso: la situación del Padre Borghero, y ¿dónde encontrarle un lugar?, pero también la del Padre Courdioux quien, llegando de vacaciones, no quiere regresar a Dahomey hasta que los asuntos estén por completo arreglados. Un clima pesado se instala: se llega incluso a plantear la pregunta de si la Propaganda Fide desea verdaderamente la supervivencia de la Sociedad. O también, ¿no será que el Padre Planque frena la decisión de Roma o si ha buscado los medios par salir de una incertidumbre que paraliza la marcha de todos?

El Superior se esfuerza por ser tranquilizador, multiplica sus intervenciones para afirmar que la benevolencia de la Propaganda Fide hacia las Misiones Africanas ya es un hecho. Pero él mismo se siente triste. En la dura batalla que está enfrentando Roma no le hace la tarea fácil: "Le suplico, Eminencia, escribe a Barnabo, se apiade del desamparo que estamos viviendo. Ninguna de nuestras duras pruebas produjo entre nosotros la alarma que siembra el silencio de la Propaganda Fide sobre la cuestión del Dahomey." (*2) 
 De hecho, si alguna u otra vez él mismo es consultado, todo debe ser solucionado entre los dos Cardenales, el de Roma y el de Lyon. El primero parece orientarse, como estaba previsto, hacia "una única cabeza" un solo responsable para la Sociedad y para la Misión. ¿Pero se decidirá a nombrarlo obispo? Entonces el P. Planque piensa en presentar su dimisión. (*3) par dejar que Roma tenga libertad en su elección. Eso expresa la profundidad de su desinterés, pero también de su desasosiego. Puesto que ya cumplió "la tarea que le impuso la muerte de Brésillac y de sus Hermanos, restituye una autoridad que, a causa del modo como surgió, tal vez ha sido considerada como irregularmente constituida." (4) Sí, aquí está su pena: ¿Puede ser que haya trabajado tanto desde hace más de ocho años para que su función sea aún discutible?

Harán falta casi dos años después de la apertura del expediente para que se conozca finalmente la conclusión. (*5) No crea mucha sorpresa y el P. Planque tuvo que considerar la eventualidad de que, aceptando la dimisión de Borghero, la Propaganda Fide le pediría ser "esa cabeza única" a cargo de la totalidad de la Obra. Pero no es cuestión de hacer de él un obispo...tendrá solamente el título de Pro Vicario Apostólico...un Pro Vicario lo suficientemente humilde para expresar su sumisión, pero también sus pesares. ¿Por qué en Roma se dejaron "influenciar, dice, por su cualidad de compañero del Fundador" en lugar de elegir inmediatamente "un hombre nuevo que habría podido revestir carácter episcopal?" La decisión de la Propaganda Fide podrá ser suficiente para "calmar los pensamientos de alarma que agitan a los espíritus?" No lo cree  le parece que será difícil "devolver el coraje a aquellos que han conocido la larga prueba del desaliento y que pudieron dudar de la estabilidad de la Obra." (*6)


*1- Carta de Planque a Barnabo, 30/12/1865. El problema no es solamente reemplazar a Borghero sino encontrar "al que desarrollará la Sociedad y la dirigirá con más frutos."

*2- Carta de Planque a Barnabo, 5/5/1867: "estoy rodeado de tristeza, de incertidumbres y casi de desánimo. Si estuviese solo en esa causa, estaría en paz...pero de todas partes me interrogan..."

*3- Carta de Planque a los Hermanos, 19/11/1866.

*4- Carta de Planque a Barnabo, 30/12/1865 y 27/1/1867.

*5 y *6- Carta de Planque a Barnabo, 15/5/1867. 

miércoles, 1 de abril de 2015

PRIMEROS CONFLICTOS (11)

3- EL "SEGUNDO" BORGHERO (2)

Queda sobre todo el problema espinoso, al menos está persuadido de ello sin que se lo pueda convencer de lo contrario, de su nacionalidad. Pues el Padre Borghero asegura que frente a los poderes oficiales, hace falta un francés para hablar y actuar con independencia. El, como italiano, no se siente en su lugar (*1). ¿Y se siente más cómodo en la misión? Parece que allí siente el mismo malestar desde la llegada de los últimos Padres. Algunos, el Padre Courdioux entre otros, manifestaron su superioridad sin mucha delicadeza? A pesar que fue Borghero quien les abrió ampliamente el camino... y cuando le levantaron contra la autoridad de Lyon, para hacer un gesto de conciliación, cedió sobre la cuestión de los honorarios de misa y los apoyó en sus reivindicaciones de independencia. Pero, sin satisfacerlos verdaderamente, por el otro lado se granjeó las vivas reprimendas del Padre Planque. Todas esas penas acumuladas lo encerraron aún más en una situación incómoda.

En el seminario de Lyon, la amistad de los Hermanos y sobre todo la del Superior no tuvieron efecto. Vanos fueron todos los esfuerzos para hacer renacer en él un poco de confianza y devolverle la paz. El Padre Planque no comprende nada en el comportamiento inesperado del que miraba como su mejor sostén. Es un golpe muy duro, está apenado, y aún más, conmovido. Si Borghero dice la verdad, sí "el Dahomey es verdaderamente el país más insalubre del mundo, ¿no se equivocó al insistir tanto ante Roma par que le fuera atribuido a las Misiones Africanas? ¿Se puede seguir enviando Padres si deben morir allá sin provecho para nadie?" (*2) Interrogantes angustiosos que presenta al Cardenal Barnabo, al mismo tiempo que al Padre Papetart, dan conocimiento de los pesares que lo atormentan: "Nos alegramos los dos de ver regresar al Padre Borghero y ya que ese retorno nos trae lo inverso de los que esperábamos..." (*3)

Pasado el primer impacto, Planque se repone. Entre todos los argumentos que presenta el misionero desanimado, hay uno que debe rechazar: el de una Sociedad apagándose. El, el Superior, sabe que por el contrario "existe otra Sociedad, humilde y pequeña en verdad, pero que posee numerosos elementos de vitalidad." (*4) A tantas palabras pesimistas que Borghero no deja de difundir alrededor de sí, sólo hay que brindarle una atención relativa. Además, para contradecirlas, otros testigos están allí, Monseñor Kobès en particular "que encuentra ese discurso particularmente desastroso. "(*5)

Mientras que el misionero tiene una sola idea en la cabeza, lograr que le acepten la dimisión, el Padre Planque, que no quiere desesperar del cambio de discurso, tarta de evitar esa solución extrema, y se esfuerza por todos los medios, cartas, entrevistas, a veces persuasivo, otras severo o lleno de confianza, de inducir a Borghero de recobrar la esperanza en la misión a la que tanto ha servido. Suplica a la Propaganda Fide de tener paciencia antes de llegar a una medida tan grave. (*6)
A pesar que le cuesta todo eso,debe decidirse a seguir los consejos del Cardenal de Bonald. El arzobispo de Lyon es del parecer que no se opongan por más tiempo a la dimisión del Padre Borghero, es el espíritu mismo de la Sociedad que está en juego y que corre peligro de ser perturbado por el malestar que se ha introducido." (*7)


*1- Como el Dahomey está por convertirse en Protectorado Francés, se sabe que Borghero pone su nacionalidad  como pretexto para presentar su dimisión de Superior. cf. carta de Borghero al Cardenal Barnabo, 12/8/1865.

*2- Informe del Padre Planque al Cardenal Barnabo, 7/10; 29/5; y 3/11/1865. ¿Qué tiene que hacer ante una situación tan dolorosa para los misioneros?

*3- Carta de Planque a Papetart, 22/8/1865.

*4- Carta de Planque a Barnabo, 23/7 y 30/12/1865, y al Padre Borghero, 2/10/1865.

*5- Carta de Planque a Barnabo, 6/6/1866 y al Padre Courdioux, 1/11/1867.

*6- Carta de Planque a Borghero, 12/7 y 20/7/1865. Cf. informe a la Propaganda Fide, 2/1/1868.

*7- Por los consejos del Cardenal de Bonald, el Padre Planque acepta hablar al Cardenal Barnabo, 6/6/1866.