viernes, 20 de julio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (25)

5- Misioneros y colonos (6)

¿Qué balance para los pueblos de Africa? 

La pregunta de fondo es: ¿En qué fueron beneficiosas esas relaciones Estados/Misión, a veces cordiales y conflictivas, para los países que veían arribaar -casi juntos- ese mundo de ocupantes, tanto misioneros como colonialistas, de diversos lugares?

Ya se sabe que por criba han pasado los gobernantes -más aún desde las descolonizaciones- con algunos comportamientos por intereses nacionales más que por respetar el bien de las poblaciones  sus derechos más elementales. Es evidente que los colonizadores se instalaron con frecuencia en los territorios de Africa, como países conquistados sin preocuparse primero de sostenerlos en su evolución hacia la modernidad. 
Entonces se puede comprender que para los africanos, "la colonización sigue siendo un mal". "Nadie puede seriamente sostener que colonizar es humanizar, como si, antes de la colonización, el colonizado no era "humano", leemos en una obra reciente (1) y ¿cómo no comprender ese punto de vista? 

Pero tal vez estamos "todavía muy próximos del gran movimiento de descolonización para poder juzgar con equidad la colonización"...¿No habría que reconocer que esa "fue una modalidad histórica del encuentro entre los pueblos y las culturas?"...(2) 
Sin extraviarse en la controversia o volver a examinar lo bueno o lo mal fundado de esos comportamientos del pasado, lo que interesa aquí es situar, en su verdadero lugar, el esfuerzo de un Agustín Planque y sus maneras de actuar a través de las corrientes que marcaron los comienzos de lo que se denomina hoy, las relaciones Norte-Sur. 
Con demasiadoa frecuencia, éstas se limitaron en el pasado, a una política de integración en todos los dominios.

No negaremos -y el Padre Planque no escapa por entero al reproche- que los misioneros no evitaron el riesgo de someter las poblaciones que encontraban a las costumbres de sus propios países, así como a los ritos y liturgia del mundo católico  romano y buscar a menudo a "hacer prosélitos", más que a proponer su fe y a testimoniarla con su propia vida. No obstante, en la acción del Superior de las Misiones Africanas, y en las directivas que da a los Padres y a las Hermanas, cierto número de elementos se inscriben contra los juicios demasiado negativos. 
En primer lugar, sabemos que siente por los africanos - y eso, desde el momento en que el Padre Borghero llegó a Dahomey- gran interés y benevolencia, y hasta una especie de atención paternal, la del "Anciano" que ayuda a las generaciones jóvenes a administrar su vida. Sus "valientes Negros", como los llama con frecuencia, según las palabras de la época, se convirtieron en sus hijos. 
"Estamos allí para ellos", repite a todos.

Entonces, ¿se trata primero de civilizar o de evangelizar? 
No parece que Agustín Planque se haya interrogado sobre esos dos momentos de una misma acción, de la cual espera primero, en nombre de Cristo, que sea liberadora. Quiere -y envía a sus misioneros con ese fin- convertir a la gente a la Palabra de Dios, y no a la religión de los colonizadores.

Por otra parte, en el dominio de la fe y de las maneras de vivir, el europeo en Africa, no da siempre el mejor ejemplo, y a menudo plantea a los misioneros, más problemas que sostén, ofreciendo el espectáculo de sus costumbres ligeras, de su egoísmo y de su dejarse estar.
¿Acaso el Padre no temió siempre el contacto de los niños y de las familias africanas con los europeos de la costa, cuyas costumbres no son siempre ejemplares? Aconseja alejarse de ellos: "Cuando más lejos se establezcan de esos lugares de vicios de los europeos o de los americanos, más los frutos de sus trabajos estarán protegidos de la corrupción" (3).
Y si los Hermanos deben manternerse "en paz con los agentes de comercio" u otros funcionarios, que se cuiden de "toda familiaridad o de una gran amistad con ellos".
Menos aún, deben intervenir en los asuntos comerciales o servir de intermediarios. Que muestren gran prudencia para no crear situaciones ambiguas. Se comprende la ventaja importante para la misión, de alejarse de la costa, avanzando hacia el interior al encuentro de la verdadera Africa. Agustín Planque retoma en otros términos, el consejo de Libermann: "Si quiere ser ´Negro con Negros´, despójese de Europa, de sus costumbres y de su espíritu." (4)



  1. Expresiones tomadas de Francisco Kabalase-Lumbala, "Le christianisme et l´Afrique, une chance réciproque", Edit. Karthala, 1993, pág. 40.
  2. Cf. "Misión y colonización, un problema ambiguo", reportaje del Sr. René Rémond, en el cuadro de la preparación en Planeta-Misión 1994, Archivos de las Hermanas N.S.A., revista "France-Horizon", n° 56, pág. 7. 
  3. Carta de Planque, al Consejo de la Infancia Misionera en París, 15/2/1863, y otras muchas cartas...
  4. Cf." Noirs dans le regards des Blancs", op. cit. en n° 116, pág. 382.

miércoles, 18 de julio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (24)

5- Misioneros y colonos (5)

Diferencias...Divergencias...(2)

Nuevos enfrentamientos se producen cuado se prepara la fundación de Porto Novo. "Las dificultades que no esperábamos, precisamente Francia las produce..." (1)
Mientras que las intrigas inglesas frenan el desembarco del material necesario, son los oficiales de marina, con el Sr. Idelot a la cabeza, quienes sostienen que, como ese territorio está bajo el protectorado francés, la jurisdicción corresponde al Sr. Bessieux y a los Padres del Espíritu Santo. Pero la Santa Sede confió esa parte de la costa (2) a Las Misiones Africanas.
La preferencia del gobierno se explica por el hecho que "en Porto Novo se querría un clero colonial". "Tenemos en misión, un genovés y un español, responde el Padre Planque, pero no nos faltan franceses, aún si muchos ya están muertos". 
También "combatirá paso a paso, todas las objeciones que le presenten": porque "el Padre Borghero no es más inglés, italiano o portugués que francés, es un misionero que busca propagar el Evangelio y nada más". "Esos valientes fraceses se equivocan, escribirá, cuando se imaginan que nuestra misión debe hacer obra nacional francesa." (3)

Con igual determinación rechaza dejarse encerrar en la cuestión del idioma. Como en Wydah, en Porto Novo, hay que enseñar en portugués - al menos durante un cierto tiempo.
¿Se va a emplear el francés, que los niños no comprenden, con el peligro de verlos desertar de la escuela y privarse así de poder enseñarles el catecismo? El Superior lo aclara con el Ministro:" Sería importante que nuestros comandantes en Porto Novo, comprendan que una población no cambia de golpe sus costumbres y su idioma..." (4)
Y las consignas que da a los Padres, se resume bien en esas palabras dirigidas al Padre Noché: "Hagan lo que puedan para ser agradables al comandante, pero no tomen ningún compromiso absoluto con respecto al idioma francés. Si ese idioma fuese dominante  en Porto Novo, facilitaría mucho la tarea de los misioneros. Pero antes de buscar nuestro agrado, y el de Francia, recordemos que somos agentes de la Propagación de la Fe Católica..." (5)

También su costumbre de hablar francamente, lo lleva más adelante, a cuestionar la manera en que el gobierno parece animar el "mahometismo". "Varios gobernadores ven en el establecimiento de los musulmanes, un medio de conducir los pueblos a la civilización. Es un error. No es un progreso ni un bien para Africa...", afirma; "y quizás presente una apariencia de verdad, pero en realidad, al sostenerlo, se abre una puerta a la esclavitud para muchas mujeres, con todos los procedimientos consecutivos de repudios y cambios. Por lo tanto, no se tendrán verdaderas familias." (6) Y más grave aún, "se perderá la esperanza de llevar el Evangelio y la conversión cristiana a los países de Africa".

Otros acontecimientos lo condujeron a tomar una actitud de oposición tan radical. Se recuerda, por ejemplo, que en el momento de la ocupación del seminario, en 1871, o en los años 1880, cuando se manifiesta la hostilidad a las Congregaciones, Agustín Planque, dice entonces, muy fuerte su descontento, y reivindica las medidas de justicia a las que tiene derecho. A partir de 1901, en el período difícil que en Francia terminará con la separación de la iglesia y del Estado, empleará firmeza y ahínco, pero también verdadera diplomacia para hacer intervenir a favor de su obra a aquellos senadores y otros oficiales que siguen estando a favor de las misiones.



  1. Carta de Planque el Cardenal Barnabo, 24/1/1864.
  2. Carta de Planque al ministro de marina, 16/12/1863. Cf. también sobre la fundación de Porto Novo: carta de Planque al Padre Borghero, 18/5/1863; al Cardenal Barnabo, 2/8/1863; al Padre Régis, 31/7/1863.
  3. Carta de Planque al Padre Lafitte, 20/12/1863 y 18/1/1864; al ministro de marina, 16/12/1863; al Padre Noché, 20/12/1863. 
  4. Carta de Planque al ministro de marina, 7/6/1864. Cf. también, 16/12/1863.
  5. Carta de Planque al Padre Noché, 19/5/1864.
  6. Carta de Planque al Sr. Chabat, al Liceo de Auch, 20/10/1900.

sábado, 14 de julio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (23)

5- Misioneros y colonos (4)

Diferencias...Divergencias...(1)
Tales palabras y gestiones pueden sorprender en éste Superior de naturaleza francamente independiente, el menos interesado en ligarse a los intereses de una potencia protectora. Que se entienda: si muchos aspectos -no omisibles sin duda, y muy lamentables- han acercado a los evangelizadores a sus respectivos gobiernos (1), hay uno que crea entre ellos, una distancia esencial, en cierto modo, fundamental, la que no permite asimilar la misión y la colonización, o de acercar, aún menos, confundir, sus objetivos: La Misión es respuesta a un llamado de Cristo, mientras que lo otro se fijó como fin u na expansión y una dominación territorial. 

Las intenciones primeras son las que permanecen irreductibles unas con otras. El verdadero misionero, no tiene nada de un colono, o incluso, de un Cruzado conquistador.
Cuando Monseñor De Brésillac, a su regreso de India, habla de su sueño de "partir directo a lo apostólico", a cualquier lugar del mundo donde Cristo no es aún conocido; cuando Planque abandona Arras para seguir "el proyecto que madura desde hace muchos años" (2), no desean dotarse en esos nuevos países de un poder, ni siquiera eclesial, aliándose a las potencias temporales. Mientras que el colonizador busca primero, extenderse y dominar, el misionero tiene la única ambición de "salir, según el sentido bíblico de la palabra (3), para anunciar a Dios, e incluso, si a veces se equivocó en sus maneras de actuar, nunca perdió de vista o subestimó el sentido de su partida. 
La diferencia así establecida, podría corregir apreciaciones demasiado apresuradas.

Por otra parte, no se tardará en remarcar que el Padre Planque-que continúa solicitando ayuda a los poderosos de este mundo- tomará cada vez más distancia de ellos, afirmando tan a menudo como fuera necesario, la originalidad del andar misionero y las exigencias de una tarea para la cual, reivindica respeto y libertad. Si a veces, el fin apostólico que perseguía pudo justificar a sus ojos los medios de los cuales se servía, honestamente, hay que reconocer que siempre supo guardar el control de aquellos que empleaba. 

Iniciadas fácilmente, y en forma bien amistosa, sus relaciones con Francia no permanecerán estables por mucho tiempo. Uno de los primeros choques se producirá en Wydah, donde el Padre Borghero es maltratado por los habitantes al haber rechazado el pago de una multa (probablemente a los fetichistas), lo que habría considerado una concesión a la idolatría. Pero los oficiales lo censuraron y temen las consecuencias de ese gesto. El Padre Planque va a París para apoyar a sus Misioneros y lo hace enérgicamente:"Somos agentes de la Propagación Catolica o del gobierno? En consecuencia, que nos dejen hacer nuestro trabajo de misioneros y aplicar los medios para alcanzar nuestro fin!" (4).





  1. Las relaciones del Padre Planque, también fueron frecuentes con los gobiernos extranjeros, aunque bastante conflictivas, como por ejemplo, con España, Portugal, Gran Bretaña...
  2. Ver en 2a. Parte, Capítulo 4, y en 1a. Parte, Capítulo 3.
  3. Toda misión "es salida", siguiendo a Cristo, salido El mismo del seno de su Padre Dios, para encarnarse en el mundo...
  4. E esos términos, el Padre Planque, hace conocer su entrevista a los Hermanos, 20/12/1863.

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (22)

5- Misioneros y colonos (3):

Los primeros servicios recíprocos.
Y cómo reprocharle que haya buscado algún apoyo donde podía encontrarlo, cuando solo en Lyon, y escaso de todo: dinero y medios de acción, lanza, no obstante, sus primeras huestes con la intrepidez de los que creen en su ideal? Porque los obstáculos son grandes: Dahomey, por más acogedor que sea, tiene jefes que hay que convencer de la oportuna presencia misionera. En Wydah, los portugueses reivindican los derechos del primer ocupante y sostienen al Padre de San Tomé, mientras que los ingleses desean ampliar sus kilómetros de conquistas más allá de Lagos - o de Accra_ y se establecerían con agrado en la parte de la costa que va de Porto Novo a Wydah.

En ésta situación compleja, Agustín Planque juzga correcto que el ministerio esté al tanto de las intrigas inglesas, de las cuales tiene información a través de los Padres que están en Dahomey (1).
Se dice satisfecho de que "el nuevo Director de las Colonias, desee mantener la influencia francesa en el país, y no la deje reemplazar por otra" (2). Y se sabe que en el Padre Planque, esa preferencia es más bien misionera que política, porque con los ingleses, también los Protestantes serán mantenidos aparte. Puede alegrarse de que "la creación de una agencia consular en Widah y el nombramiento del Sr. Daumas", lleguen a término para reforzar el crédito de Francia (3).

¿Cómo sorprenderse que haya gobernado  - y en los primeros años, sobre todo- remitiéndose al Cardenal Barnabo, y también a los personajes oficiales de su propio país? (4).
Solamente su situación financiera, difícil de equilibrar, o las incertidumbres de la política lo han colocado más de una vez, en la difícil posición de pedigüeño. Y en esos momentos, se puede lamentar de su parte, actitudes o un estilo que parecen más próximos a la adulación o una buena diplomacia, que a su habitual simplicidad.
Así escribirá al Ministro de Asuntos Extranjeros:" Su Excelencia sabe que todo el bien que se hace por los misioneros franceses en los países infieles, sirve al mismo tiempo a la gloria de Francia y a la expansión de su influencia" (5).
"No interesa  lo que suceda - encontramos en otra correspondencia- sabemos que la protección de la Marina nos está asegurada y debemos grandes acciones de gracia a Vuestra Excelencia, por las órdenes que ha dado a favor de nuestra Misión" (6).





  1. Carta de Planque al Ministro de Marina, febrero de 1863 y al adre Régis, 13/2/1863.
  2. Carta de Planque a los Hermanos, 20/3/1863.
  3. Carta de Planque a los Hermanos, 16/1/1863.
  4. Se encuentra un ejemplo típico de ese comportamiento en una carta de Planque al Padre Borghero, 18/5/1863.
  5. Carta de Planque al Ministro de Asuntos Extranjeros, 30/11/1860.
  6. Carta de Planque al Ministro de Marina, fines de diciembre de 1866; 2/9/1861.

lunes, 25 de junio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (21)

5- Misioneros y colonos (2):

Los primeros servicios recíprocos.
Entonces, ¿Cómo los colonizadores no esperarían favorecerse con la Misión que aseguraba la presencia francesa en Africa -incluso si esa presencia era simple y únicamente cristiana? y ¿cómo negarle, sobre todo en los comienzos, los favores que solicitaba?

Desde 1860, el Padre Planque -encomendándose a Brésillac "que había obtenido del Ministerio de Asuntos Extranjeros, buenos favores"- hace un primer contacto con todos aquellos que, en las oficinas de la Marina o de las Colonias, no pueden permanecer indiferentes a la fundación del Dahomey. Siempre en búsqueda de auxilios materiales, pide y obtiene con bastante facilidad la semi-gratuidad de los transportes en tren y en barco. 
Particularmente importante, es la ayuda de los Oficiales de Marina, que solicita tanto por el prestigio que repercutirá sobre los modestos batallones de misioneros, como tambíen por la seguridad que quedará garantizada a través de sus visitas regulares. "Me atrevo a esperar, escribe al Ministerio, que nuestros Oficiales visitarán alguna vez a nuestros Misioneros" (1). No obstante, no aceptará que inspeccionen la escuela. Y cuando se trata de instalar a niños negros (del Africa Subsahariana) en Argelia, de tener un intermediario para la compra de un terreno y la promoción de las colonias agrícolas en Egipto, o sostener escuelas, granjas y centros de cuidados, puede contar con el gobierno francés que no se hace rogar..

Entre otros pequeños servicios significativos, ¿por qué no mensionar el préstamo de numerosos instrumentos de medida para la marcación de los lugares, lo que testimoniaba a la vez la buena voluntad del Director General de las Colonias, y de las reales preocupaciones geográficas del Superior? (2)  

De todo eso, el Padre se congratula. Se siente particularmente feliz de hablarlo con el Cardenal Barnabo, así como con los Hermanos, declarando "que encuentra siempre la misma acogida simpática en las oficinas de los Ministerios, mientras le prometen ayudar poderosamente a la Misión" (3).
Entonces cuánto mejor, piensa el Padre, si la Misión ayuda a Francia a extender su influencia- que es civilizadora y transporta a su manera, los valores cristianos, por otra parte, es el único Estado cristiano entre las grandes potencias, que profesa la religión Católica. 
Ama lealmente a su país y no ve obstáculo en colaborar con él. "No dudamos, escribirá en el momento de la primera fundación, que las relaciones de la Marina Imperial con Dahomey, hayan favorecido el buen recibimiento de los Misioneros"...Desde entonces, "trateremos de hacer amar y estimar cada vez más a nuestro país... Esas relaciones mutuas, me parece, pueden ser beneficiosas a la causa de la religión y de Francia" (4).
Si las intenciones respectivas se unen de alguna manera, eso no puede comprometer, le parece, la independencia de la Misión.





  1. Carta del Padre Planque al Ministro de las Colonias, 13/9/1861. Cf. Carta de Planque a los Hermanos, 18/3/1863 y al Padre Régis, 16/9/1863.
  2. Carta de Planque al Director General de las Colonias, 1/9/1865, y 11/11/1865. Al Ministro de Marina, 1/12/1889.
  3. Carta de Planque a los Hermanos, 18/9/1861 y 18/3/1863. Al Cardenal Barnabo, 17/1/1862 y 2/8/1863. El Barón de Idelot prometió su asistencia, en caso de que los Padres se enfermaran. Cf. carta al Cardenal Barnabo, 24/11/1861.
  4. Al Ministro de Marina, 13/9/1861.

jueves, 21 de junio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (20)

5- Misioneros y colonos (1)
Cuando -con la fundación de las primeras casas de Costa de Marfil- el Padre Planque ha llegado casi al término de su larga vida activa, se puede hacer algunas puntualizaciones sobre las relaciones que mantuvo con los estados europeos: Portugal, Inglaterra y Francia en particular, relaciones que lo llevaron a menudo a colaborar, pero también a encontrarse en oposición con ellos.
La historia está allí para permitir que se establezca una comprobación auténtica de lo que algunos han llamado la connivencia entre la Misión y la acción, tanto política como militar, de las potencias coloniales- sin hablar de su apoyo financiero a los Institutos, objeto de frecuentes negociaciones.
No se trata de volver a hacer aquí el estudio de las situaciones cuyo interés sólo es igual a la dificultad de conducirla de manera objetiva. Pero no se puede hablar de la actividad misionera del Padre Planque, sin volver a lanzar de alguna manera un debate al cual actualmente, gran cantidad de artículos, de búsquedas y de libros, aportan una primavera de actualidad.

Para comprender el tiempo en que vivió -siglo XIX y comienzos del XX- se notará que los misioneros se instalan en el Golfo de Guinea en el momento en que esa zona se prepara a entrar  en la turbulencia de las guerras llamadas "coloniales", que la harán caer, por casi un siglo, bajo la tutela de Europa. La coincidencia es grande: Misioneros y colonos empezaron juntos (1).

¿La colonización-en esos años- se benefició del impulso de los evangelizadores... o a la inversa?
Un hecho parece cierto. El gran movimiento a favor de las misiones lejanas aue levantó Europa, y particularmente, Francia, después de la oleada de hostilidad de la Revolución del ´89, volvió a dar a los cristianos, una especie de impulso conquistador, como si se les recordara la época en que "la hija mayor de la iglesia, se decía la elegida de Dios, para propagar el Evangelio" (2).

El Cardenal Lavigerie parece  haber compartido esos proyectos de grandeza y dominación cristiana. Y el Padre Desribes, misionero en Dahomey, escribía también, que "la Providencia había destinado a Francia todo el continente negro para que cumpliese allí, su obra de evangelización"(3).






  1. "Los misioneros llegados en los furgones de los colonizadores, es una imagen que debe ser atenuada..incluso si "la penetración del cristianismo aparece ligada a la expansión europea", cf. "La mission en question", de Claude Prud´homme, en la revista "Golias", n° 35, pág. 125.
  2. La idea está expresada en "Noirs dans le regard des Blancs", Edit. Francés y Africana, por W. Cohen, cap. IX, pág. 381.
  3. Op.cit., n° 16, p

lunes, 18 de junio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (19)

4- Costa de Marfil (5).
De nuevo, es necesario abandonar Bassam donde los Padres regresarán cinco años más tarde. Pero la Hna. Aloysia, que está agotada de cansancio y de pena, también muere (1). Y después de los días tan duros que vivieron valientemente, el Padre Hammard -que sucedió al Padre Ray como Prefecto- les rinde a todas un hermoso testimonio "por los ejemplos de virtud que dan y por el profundo espíritu de fe que las anima". "Saben trabajar, sufrir y morir por Dios, escribe, es el mejor elogio que puedo hacerles" (2).
Dos años más tarde, cuando abandonan Dabou, se instalan en Mossou, en una casa nueva, y luego, en Jacqueville. Pero tendrán que esperar hasta después de la guerra de 1914-18, para que su misión alcance, en Costa de Marfil, todo su esplendor, con un número importante de comunidades y actividades cada vez más diversificadas (3). 

En cuanto a los Padres, por más que tuvieron que cerrar Bassam, ellos sin embargo, están dispuestos a irse a otros lugares y particularmente a dotar de escuelas las "sucursales" que animan cada misión. Pero reciben un nuevo golpe con la ley de 1901 tan violentamente hostil a la enseñanza confesional, y que corre el riesgo de detener sus proyectos puesto que exige, para cada escuela, la autorización legal para subsistir. 
En 1904 la securalarización aumenta al ser prohibida la enseñanza para cualquier miembro de una Congregación religiosa. El ministro de las colonias, que sin duda hubiera preferido apaciguar la ley en lo que concernía al Africa, debe adoptar el tono y las medidas de la metrópoli. Esto ocasiona a la Sociedad de Misiones Africanas, la ruptura de la Convención escolar de 1900, y a partir del 1° de enero de 1904, la supresiónd de las subvenciones.
No obstante, para las Padres, no es cuestión de abandonar la escuela, su mejor instrumento de apostolado. Están bien decididos a encontrar otros medios de vivir. Y en el año 1904, particularmente difícil, no tienen miedo de iniciar la misión de Korhogo. Un verdadero desafío a los acontecimientos...otros seguirán por otra parte con Bingeville, luego, Abidjan y Abosso. 

No obstante, deberán cerrar siete escuelas. Pero nada está perdido, se irá un poco más a los esencial: la catequesis, las visitas, las preparaciones de bautismos, la pastorarl, y también en esa "aldea de libertad" próxima a Korhogo, en Wassonville, se podrá reunir a los esclavos liberados y darles una tierra para cultivar. Tantos caminos abiertos a los laicos que podrán ser responsables de comunidades.

El Vicariato Apostólico de Costa de Marfil, será creado en 1911. A la muerte del Padre Planque, en !907, la historia de esa iglesia que arrancó rápido, no tiene más de diez años y ciertamente fue el Padre quien le dio un fuerte y decisivo impulso. Durante los primeros años, siguió todo, compartió de su experiencia y de su comprensión. Pero, gravemente atacado en su salud y envejecido, deja a Monseñor Pellet la tarea de velar por la fundación. Para él, sus años de actividades africanas que nacieron con el Dahomey-y con enorme esperanza- finalizan en el tiempo de Abidjan, siempre con la misma expectativa. Entre las dos, cuántos trabajos y penas, y qué irradiación de inteligencia, de creatividad y fe de un apóstol...





  1. Muerte de la Hna. Aloysia en Jacqueville, 471071903.
  2. Carta del Padre Hammard a la Superiora General de las Hermanas nsa, en diciembre 1903. Cf, con la carta del Padre Vacheret en agosto de 1904, con otro testimonio: "Las Hermanas nos secundan de una manera admirable. Sin su presencia, nos sería difícil formar familias verdaderamente cristianas."
  3. La congregación tuvo hasta 35 casas en Costa de Marfil. A pesar de cerrar algunas casas y del paso de algunas misiones a las Hermanas de Notre Dame de la Paix, aún se mantienen 14 comunidades además del Noviciado para las jóvenes de lengua francesa, en Abengourou. 
  4. El Vicariato de Costa de Marfil será erigido el 17 de noviembre de 1911, y el Padre Jules Moury será el primer obispo, el 6/6/1912.

domingo, 17 de junio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (18)

4- Costa de Marfil (4)

Los Padres volverán a encontrar el favor de las autoridades con la creación de las escuelas profesionales que darán a los niños una posibilidad de ganarse la vida y, al mismo tiempo, de trabajar en el desarrollo de su país. Porque en Costa de Marfil la competencia es fuerte, y se deben formar carpinteros, albañiles, herreros o mecánicos, si se quiere dejar de ser tributario de Senegal y de las colonias inglesas que hacen venir a sus artesanos. Por ese motivo, sobre todo la enseñanza manual, es fuertemente recomendada por la administración colonial que, por otro lado, tiene derecho de inspección sobre las escuelas que subvenciona. 
Así, Dabou tendrá su imprenta y Mossou, su famosa fábrica de ladrillos que servirá para las construcciones (1).
Más tarde vendrán las plantaciones de bananeros, cafetales, caucho...y de éste modo, se habrán creado los recursos locales para asegurar la vida de cada misión.

Para llevar a buen término esos múltiples proyectos, el Padre Ray, desde su llegada a Costa de Marfil, reclama insistentemente al Padre Planque, que envíe Hermanas: ellas son absolutamente necesarias para sacar a las mujeres del estado de abandono y de gran ingorancia en el que se encuentran encerradas, pero ¿"de dónde obtendrán los recursos para tener esas Religiosas?...y sin embargo sin ellas, la mujer no podrá salir de la clase de degradación en la que vive." (2)

Después de un acuerdo con la Hermana Augustin, nombrada Superiora General, las Religiosas se instalan en Grand-Bassam. Ellas son tres: las Hermanas Damien, Basilide, Adrien, y luego, también la Hermana Aloysia que será la Superiora. Y desde marzo, habiendo tomado contacto con las familias, "comienzan seriamente, la escuela" (3), que será la primera de otras numerosas, que más tarde se abrirán en el país. Pero ese bello comienzo se detendrá pronto, porque una fuerte epidemia de fiebre amarilla, estalla en Grand Bassam, en el mes de mayo. Una de las primeras víctimas es el Prefecto, el Padre Ray, que muere en los días siguientes.Otros tres Padres lo seguirán, luego será la Hermana Damien, que sucumbe en Memni, donde fueron a refugiarse. (4)

Sin perder coraje, las otras Hermanas van a instalarse en la colina de Dabou, donde todo parece estar mejor. 
Allí abrirán un orfanato donde son acogidos una quincena de niños y jóvenes, la mayoría, novias, que deseaban al mismo tiempo, prepararse para el Bautismo y Matrimonio cristiano. Los Padres ya han tentado esa experiencia con los varones del internado, ofreciendo ésta posibilidad, sobre todo a aquellos cuya situación familiar es difícil. Al asegurarles "una educación más asistida, esperan prepararlos para que en el futuro, sean la verdadera clase dirigente" (5) del país, y por qué no, de la Iglesia. 

Habiendo llegado refuerzos de Francia, las Hermanas se sienten felices - sin abandonar Dabou, que confían al nuevo equipo-  deciden regresar a Grand Bassam donde parece que ya han terminado los malos tiempos.
Mientras esperan ocupar su primera casa (6), ocuparán la que llaman "la casa romana", al margen de la laguna, y que los Padres han alquilado para ellas, con ese propósito.
Pero en julio de 1902, un nuevo foco de fiebre amarilla obliga a las misioneras a alejarse por segunda vez. Sin embargo, no demoran en regresar, y en setiembre, la vida retoma su curso. La Hna. Aloysia puede escribir, entonces, al Superior General, que todo va mejor.
La Hermana Jules en Grand Bassam y la Hermana Adrien, en Dabou, llevan adelante la educación de los niños y niñas, y son muy amadas por ellos. Ambas realizan un muy buen trabajo. 

Desgraciadamente, la tercera alerta está próxima y será la más terrible, es así en que 1903, por mucho tiempo, se detendrá una misión, que sin embargo puso mucho empeño en vivir. 
En marzo, la Hermana Macaire (7) sucumbe al mal, le siguen otros dos Padres, y es una gran desolación para todos, presenciar la completa destrucción de la casa por las llamas de fuego, mientras que los restos de la Hermana, son enterrados en cal viva, por temor al contagio.

 

  1. Carta del Padre Hammard al Padre Ray, 12/11/1897.
  2. Carta del Padre Ray al Padre Planque, marzo de 1896. Cf. "Les Missions Catholiques, 23/4/ 1897 en Cote d´Ivoire, les premiers pas d´une Eglise.
  3. Las Hermanas llegan a Grand Bassam en noviembre de 1898, y la Hna. Aloysia se les une en diciembre. 
  4. El Padre Ray muere el 13/5/1898, la Hna. Damien, el 18, y otros tres Padres, en los mismos días.
  5. Relato posterior, del Padre Hammard, noviembre de 1909.
  6. La casa de los Padres, después de haber sido destruída por el fuego, a causa de la primera epidemia, se habían instalado en la casa de las Hermanas, que en ese momento se había ido a Dabou. 
  7. La Hermana Macaire (Gabriela Quinteros), es la primera argentina, oriunda de la provincia de Córdoba, que ingresó en la Congregación de las Hermanas nsa.

martes, 29 de agosto de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (17)

4- Costa de Marfil (3)

Ese viaje de exploración no había comenzado todavía cuando el Superior comunicó a Roma, las propuestas de Francia y la seguridad de que en adelante tendría la libertad frente a Inglaterra, para enviar los misioneros de su elección (1). Y a su reiterado pedido de tener una misión separada de la Costa de Oro, se creó la Prefectura Apostólica de Costa de Marfil que es independiente. El primer titular será el Padre Matthieu Ray, antiguo misionero de la Costa de Benín (2).
Pero el honor de fundar Bassam, la primera misión en Costa de Marfil, corresponde a dos misioneros experimentados, Alexandre Hamart y Emile Bonhomme, que trabajaron en Argelia y en Túnez cuando eran de los Padres Blancos, antes de pasar a las Misiones Africanas.
Al igual que sus Hermanos de Ouidah, de El Cabo o de Elmina, desde su llegada fueron acogidos con simpatía, respeto, entusiasmo, incluso por parte de los oficiales y de la población. "El anciano rey de Memni les brindó una recepción amistosa" de manera que deciden regresar y abrir una escuela en su ciudad... lo que se hizo el mismo año (3).

Siguiendo el procedimiento de hacía treinta años en todos los territorios, primero los Padres comienzan por buscar una casa, luego, en segundo lugar, hacen allí una escuela. Pero en Grand-Bassam tiene, más que las otras, una gran suerte, la de poder contar inmediatamente con una ayuda confortable del gobierno francés, según el primer acuerdo cerrado desde 1895. Una segunda convención (4) más ventajosa aún, pues aumenta el subsidio entregado, permite a los misioneros, según su pedido, una gran autonomía en la repartición de los fondos recibidos, tanto para la construcción de los edificios escolares como para su equipamiento.

Esos arreglos financieros no son ciertamente extraños al progreso de la misión, más rápida en Costa de Marfil que en otros lados. A los primeras misiones de Bassam y Memni (1895), se agregan ya en 1896, dos nuevos puestos, Mossou y Dabou; luego en 1897, Bonoua y Assinie y finalmente, Jacqueville en 1898.
¡Siete misiones abiertas en tres años! lo que habría hecho soñar al Padre Borghero y a sus compañeros de los años ´60!..
Hay que decir que el gobernador Binger estimaba mucho el trabajo de los Padres en la enseñanza y en la administración de los establecimientos. El señor Mouttet que lo reemplaza desde  1896, está totalmente satisfecho de su acción y deseoso de ver las otras escuelas. Con éste grupo misionero calificado, menos delicado y sobre todo menos costoso que los maestros laicos reclutados en Francia, ¿cómo el gobierno no apreciaría el servicio que la Sociedad de Misiones Africanas le brindaba?

El clima de esos comienzos parece más favorable. Pero un primer conflicto surgirá cuando los misioneros se enteren que en Costa de Marfil como en el Dahomey hay mercaderes de esclavos. Algunas ciudades, como Mossou, tienen incluso depósitos considerables donde están detenidos todos esos desdichados que servirán de cambio, vendidos a veces a precio elevado para los sacrificios humanos. El Padre Bonhomme se opone encendidamente a ese comercio y vuelve a comprar esclavos como puede. También el Padre Ray, apenas llegado, desearía actuar y tener mucho dinero para aumentar los rescates. Pero debe prevenir al Superior General que- luchando así contra todo tráfico- los Padres se crean disgustos por parte de los habitantes que se consideran perjudicados. Peor aún, la administración misma quiere ignorar todo para no tener problemas, y podría ciertamente, censurar a los misioneros por lo provocativo de su acción por más humanitaria que sea. Desde entonces, los Padres corren el peligro de verse privados de las subvenciones que les han prometido...




*1- Carta de Planque al Cardenal Ledochowski, 20/2/1895.

*2- El Decreto romano para la erección de la Prefectura de Costa de Marfil es del 28/6/1895.

*3- Según los recuerdos del Padre Hamard y Bonhomme, en "Las Misiones Católicas", 1896, 31.1, pág. 54-55 y 26.6, pág. 305.

*4- La segunda convención es firmada el 22/2/1900.

domingo, 23 de julio de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (16)

4- Costa de Marfil (2)


Que el gobernador haya golpeado otras puertas antes de orientarse hacia la Sociedad, no lo oculta. Si bien no lo dice, es cierto que en la elección de misioneros católicos, predominan intenciones políticas antes que el interés por evangelizar...Por muy protestante que sea él mismo, Binger quiere obstruír la ruta a un posible avance de los ministros anglicanos o protestantes, que están presentes en los países veciones de Benín o de la Costa de Oro, convertidas en coloniad de la Corona, y al mismo tiempo, quiere resistir el empuje de Inglaterra.
Las Misiones Africanas le parecen, entonces, bien indicadas para servir de muralla. Empero, hay que admitir que la sinceridad de Binger, su honestidad y su voluntad de obrar por lo que sea mejor, no son discutibles. 
En apoyo de esas propuestas, el gobernador presenta de la Costa de Marfil, aspectos más bien tranquilizantes, entre otros, "el clima menos malsano de lo que se dice y una vegetación mejor que en otras partes. La población, ffetichista en el litoral y en el interior, está particularmente dispuesta para recibir a misioneros y los musulmanes en el norte, muy tolerantes, no presentarán obstáculos. Todo ésto son razones para lanzar una evangelización cuyas tentativas de los siglos XVII y XVIII, no dejaron huellas" (1)

El Superior, decidido a aceptar el ofrecimiento, no se fija en lo sorprendente que puede parecer, sabiendo que el gobierno de la República- desde el ministro Jules Ferry- no es particularmente favorable con las escuelas cristianas. Seguramente, aún menos dispuestos estarían a acordarle cualquier tipo de subvención, "tomada del presupuesto local" como lo considera Binger...
Pero éste no desea privarse del apoyo que los misioneros pueden aportarle en África con su presencia que es una garantía para la paz y la civilización, sin contar el valor precioso de la lengua francesa que enseñan en las escuelas.

Para no dejar pasar esas inesperadas facilidades para entrar en Costa de Marfil, el Padre Planque "estudia los medios para satisfacer las demandas del gobierno y ante todo, la de enviar a un Padre a explorar el lugar donde convendría hacer el primer establecimiento" (2).
A pesar de las recomendaciones del Superior, siempre obsesionado por las epidemias, de elegir las localidades mas sanas, el Padre Brun designado para ese recorrido, retiene como primer puesto Gran-Bassam... Una elección bastante sorprendente, ya que la ciudad es conocida por su posición insalubre a causa "de los pantanos con olores pestilentes." (3)


  1. Carta de Binger a Planque, 11/1/1895.
  2. Carta d Planque a Binger, 2470271895. El viaje del Padre Brun comienza a fines de marzo de 1895.
  3. Cf. Joseph Gorju, "Costa de Marfil cristiana".

martes, 7 de marzo de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (15)

4- Costa de Marfil.

De esa vasta Prefectura que reunía -desde el decreto romano de 1879 - la Costa de Oro y Costa de Marfil, y que se extiende aproximadamente 1000 km, la parte oeste - lo hemos visto - había quedado abandonada por mucho tiempo.
No obstante, el padre Planque no olvidó que la Sociedad se encuentra igualmente encargada de lo que se llamaba entonces "La Costa de los Dientes". Ya escuchó decir "que allá hay, pueblos muy interesantes, poblaciones grandes...que, lejos de las zonas malsanas, no carecen de lugares saludables" (1). 
Ya que en los ministerios franceses se empieza a hablar de Grand Bassam y de Assinie, "no podremos hacer de otro modo, declara, que ir dentro de un tiempo más o menos cercano". Espera entonces de sus misioneros que están en Elmina "que se informen de todas las maneras" sobre las posibilidades de acceder al oeste.
Por su lado, ya ha buscado cantidad de información, tanto de orden humano como geográfico, sobre "esa parte de la costa donde las personas son verdaderamente fuertes, trabajadoras, enérgicas y dedicadas", lo cual puede "estimular el interés en sumo grado" (2).

Pero demora en decidirse. A decir verdad, le falta todo para intentar un nuevo avance: recursos y misioneros disponibles. ¿Y no es más conveniente, consolidar primero las fundaciones de la Costa de Oro, "satisfacer Accra que espera también su misión"? (3).
Sin embargo, cuando la Propagación de la Fe, considera las extensiones que restan por evangelizar en ese gran territorio, le propone confiar una parte a otro Instituto. El Superior responde que no tiene ninguno a la vista, él mismo se encuentra tironeado entres sus dificultades de personal y el deseo de conservar para la Sociedad esa "bella misión que sería la Costa de los Dientes".

A partir de los años 1888-1890, el puerto de Grand Bassam comenzará a abrirse, gracias a dos expediciones francesas que lograron la exploración del país. Sus transacciones diversas hacen pensar al Padre Planque, que no hay que dudar más, y que ha llegado el momento de ir hacia el oeste.
Ofrece así, al nuevo Residente, el señor Treich-Laplène, la asistencia de sus misioneros para trabajar en el país que acaba de ser confiado a su administración. Gestión prematura sin duda, porque se termina con un rechazo - sin que ello se vea empero, como una manifestación de anticlericalismo, cuya ascensión se hace inquietante en ese período. Parece que el gobernador, solamente  muestra  preocupación por la seguridad de las personas, lo cual no puede todavía garantizar (4).
El Padre comprende prudentemente que es necesario contemporizar, pero que nada está perdido. "Paciencia - es la consigna que da al Padre Pellat, el Prefecto de la Costa de Oro, que quisiera instalarse lo antes posible en Grand Bassam - no está solo moviéndose en ese sentido, en el ministerio de las colonias, comienzan también a acoger favorablemente la idea" (5).

Recién a fines de 1894, volverá a lanzar su proyecto al cardenal Ledochowski. Puesto que los estados desean ver coincidir los límites de las jurisdicciones misioneras con las de la administración civil, sería un gran beneficio, escribe, "separar esa Costa de Marfil, que es francesa, de la Costa de Oro, que pertenece a Inglaterra", para formar una Prefectura separada (6). 
El Superior, ha apostado justo porque, a dos semanas de eso, le llega de forma oficial, la propueta que espera. Con mucha benevolencia, el gobernador Binger, le asegura que "la colonia estaría dispuesta a favorecer un establecimiento" de las Misiones Africanas en ese territorio que se encuentra "en su esfera de acción" (7).





  1. Carta de Planque al Padre Moreau, 16/8/1884.
  2. La misma carta.
  3. Carta de Planque al Padre Pellat, 28/5/1890.
  4. Cf. Padre Trichet, "Costa de Marfil, los primeros pasos de una iglesia", tomo I, pág. 20, nº 16.
  5. Carta de Planque al Padre Pellat, 10/12/1890.
  6. Carta de Planque al Cardenal Ledochowski, 27/12/1894. Cf. también la carta del padre Pellat a la Propagación de la Fe, 9/3/1893, citada por el Padre Trichet (4), pág. 17.
  7. Carta de Binger a Planque, 11/1/1895.

viernes, 3 de marzo de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (14)

3- El "primer" Vicariato (7)

El Alto Niger (2)

 "En la región de los Iyagbas, veinticinco ciudades todavía de pié esperan misioneros." En esa zona, hay que orientar la Prefectura, hacia el oeste y el noroeste, partiendo de las dos riberas del Niger, Lokodja es el punto de partida. Y si se traspasa la jurisdicción del Vicariato del Benín, el padre Chausse estará de acuerdo y dispuesto a colaborar en todo par bien (1). "Habría que dar a la Prefectura del Niger toda esa zona poblada de paganos que luchan contra la propagación musulmana y ofrecen al Evangelio, verdaderos elementos de éxito", vuelve a decir el Padre Planque al Cardenal Prefecto o a Monseñor Jacobini (2). Recién en junio de 1894 se lograrán los nuevos trazados de la Prefectura, los cuales estuvieron durante largo tiempo cuestionados (3). Durante esos años, el padre Poirier regresó a Francia y Monseñor Chausse murió.

Siguiendo los consejos del señor Marshall, los misioneros abandonan progresivamente Lokodja donde las prácticas de esclavitud tan ancladas en las costumbres como las del islam, paralizan todo trabajo apostólico. Vuelven a descender hacia el sur y fundan Assaba, sobre el río, donde también van las Hermanas. Pero la escuela no será su primer objetivo. Aquí, lejos de los europeos, la gente no siente la necesidad de ser instruída. "No deben esforzarse ustedes para que ellas sean sabias, les escribe el Padre Planque, sino niñas bien formadas en los diversos trabajos de las mujeres. ¡Qué mérito si preparan a las primeras madres de familias cristianas!" (4). Sin descuidar a los niños, como los Padres permanecerán cerca de los adultos, se ocuparán de los enfermos y de los ancianos, trabajarán para los pobres, en medio de ellos, serán verdaderamente hermanas de los pobres. Pues esas poblaciones del Niger, están muy desprovistas; en ciertos lugares poseen apenas para comer y as menudo son diezmados por las incursiones de los musulmanes que descienden del norte. Es muy importante, dirá el padre Zappa, que Padres y Hermanas sean amados, que se muestren "a la altura de su tarea" y disponibles a los africanos. Se necesitará una gran devoción para cumplir los humildes trabajos y una inmensa paciencia porque los progresos serán lentos.

En los puestos, todos viven pobremente. A veces, lo falta hasta lo necesario, si creemos a lagunas cartas de las Hermanas. El Superior, entristecido por sus privaciones, recomienda al Padre Poirier que no sea tan austero (5) y les envía a todos uno de sus mensajes espirituales para animar su valentía..."Están lejos y aisladas, pero Dios está con ustedes, tienen pocos consuelos, ahora siembran, más adelanta vendrá la cosecha...y ustedes mismas se sorprenderán de las bendiciones que Dios derramará alrededor de ustedes." (6).
En la Navidad de 1887, escribe: "En éstos días, en que de todos lados se envían augurios, al pié del tabernáculo, hago por ustedes los votos más queridos a sus corazones de misioneras. Que la buena siembra dé frutos de salvación...el campo es vasto, cubierto de malezas y de espinas, pero no trabajan solas, el Maestro está con ustedes..Usttedes fueron a buscar el dracma perdido de Cristo y, ustedes de la devuelven para su alegría y Él se los agradecerá...También expreso mi deseo para cada una, personalmente: Que Dios les conceda trabajar mucho tiempo con fuerza y salud en su obra...alegría y paz entre ustedes, para sostenerse mutuamente. ¡Su gracia siempre...y algunas veces, también sus consuelos!" (7) 

En uno u otro punto de esos territorios, la Compañía Real del Niger ha realizado ya varias expediciones de castigo para detener las guerrillas o las costumbres sangrientas. En enero de 1898, decide dar un gran golpe, lo que le permitirá también, extenderse entre los Ibos. Los oficiales británicos marchan hacia las aldeas y ciudades que son quemadas y devastadas.
Un segundo asalto más violento, es lanzado en octubre y las pérdidas son grandes, tanto en vidas humanas, como en destrucción de edificios. Con el Padre Rousselet que rechazó abandonar los lugares sitiados, el Padre Zappa (8) y sus compañeros se ponen a reconstruír, mientras las Hermanas cuidan, visitan, alivian, porque ¡las obras de caridad, dicen las misioneras, producen más efectos en ese tiempo de miseria, que todos los sermones!

Para volver al orden y a la paz, el gobierno británico que retiró todo poder a la Compañía Real de Niger, crea un primer protectorado al sur, otro en el norte-Lagos que tiene une estatuto propio. Así se organiza por etapas, ese vasto territorio que tomará hacia 1900, el nombre de Nigeria.
"Poco a poco, dirá el Padre Strub, los obstáculos serán superados, vendrá el tiempo de las conversaciones. El progreso del Evangelio, una vez lanzado, no se detendrá más." (9)
Pero a la misión, ahogada en medio de los musulmanes, resultó duro levantarla...



  1. Carta de Planque al padre Poirier, 4/5/1887.
  2. Carta de Planque a Monseñor Jacobini, 10/11/1888. Es cierto que los oficiales británicos no facilitan las cosas y entre ellos se encuentran el gobernador de Lagos, así como el señor Marshall, un hombre de negocios, influyente, próximo sin embargo, a menudo demasiado tolerantes con las costumbres locales, hasta las más condenables.
  3. Un decreto de Roma, 25/7/1894, fija esos nuevos límites que corresponden más o menos a los de la provincia oeste de la actual Nigeria...
  4. Carta de Planque al padre Zappa y a la Hna. Boniface, 19/6/1889.
  5. Carta de Planque al Padre Poirier, 16/1/1889 y a la Hna. Boniface, 16/1/1889.
  6. Carta de Planque a las Hermanas Emile y Boniface, 8/5/1889.
  7. Carta de Planque a los Hermanos de Niger, 28/12/1887.
  8. El Padre Zappa fue Prefecto Apostólico después de la partida del Padre Poirier, 5/8/1896.
  9. Citado por el Padre Gantly, Mission to West Africa 2. página 261.

domingo, 26 de febrero de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (13)

3- El "primer" Vicariato (6)

El Alto Niger (1)

Hay que mirar hacia esos lugares donde el gran viaje emprendido por los Padre Chausse y Holley en 1882-1883, dio igualmente resultados muy positivos que se extenderán más allá del Dahomey y del Benín. 
De las observaciones que los Padres hicieron en dirección al norte, surge en efecto que toda la zona que ocupa la ribera derecha del Bénoué, podría convertise en un hermoso territorio de misión (1). Basándose en sus indicaciones, el Padre Planque informa a la Propagación de la Fe, sobre algunas posibilidades de intentar la evangelización en un región poco conocida de los misioneros, pero que ha sido recorrida en todos los sentidos, de manera verdaderamente excesiva, por las agencias comerciales. 

En la opinión de Cornevin (2), sólo se cuentan en 1883, 63 factorías de las cuales 32, son inglesas y 31, son francesas; las primeras están situadas hacia el sur, próximas al delta del Niger; las segundas, remontando el río hasta la confluencia del Bénoué (3).
Se sabe también por la misma fuente, que entre los dos ríos, si bien los príncipes son musulmanes, el pueblo, particularmente los esclavos, son en mayoría animistas; así pues, será más fácil relacionarse. En cuanto a los protestantes, se los encuentra ya bien implantados con un número elevado de puestos, pero sin embargo, no muy amados por su comportamiento autoritario para con los habitantes. 
Otros datos fueron proporcionados por un agente comercial francés, el señor Viard. Pero éste que sigue sus investigaciones, por no decir sus intrigas, entre Abéokuta y el mar, está en el origien de tensiones e incidentes diplomáticos en una región donde rivalizan ya políticos y comerciantes. 

Más preocupado por nuevas implantaciones que por protectorados que sienten celos entre sí, el Superior General, propone en Roma, "establecer una nueva jurisdicción en esas comarcas que comienzan a abrirse y confiarla a las Misiones Africanas." (4).
Esta vez la respuesta no tarda, y en seis meses llega el Decreto que establece la Prefectura del Niger, la cuarta obra apostólica de la Sociedad (5).
Con el acuerdo de Monseñor Fava, el padre Poirier es designado como primer Superior, pues como ha sido eficaz en su trabajo, tiene ya una buena experiencia de la misión. http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/532-le-pere-jules-ambroise-poirier
En setiembre de 1884, parte con dos compañeros y llega justo a tiempo para remontar el río antes que las aguas estén demasiado bajas y puede desembarcar en Lokodja (6). Allí, son recibidos por el señor Mattei, un comandante francés que les ofrece, hasta que tengan una verdadera casa, tres pequeñas habitaciones para alojarse. 

Pero la ciudad, por mas importante que sea, no es un centro posible para la evangelización. Los Padres se encuentran establecidos en un verdadero cuadrilátero de agentes comerciales, de compañías rivales, frente a un islam poderoso y organizado. Desearían pasar a las riberas del Bénoué, o que supone "se les acuerde toda libertad para desplazarse en el lugar". Sin embargo, ni el Padre Schwindenhammer (7), ni Roma, parecen querer dar esa "carta blanca", y e comprende la amargura del padre Poirier, que se ve encerrado en un medio musulmán poco receptivo, mientras que frente a él, podría hacer tanto bien entre los animistas que nadie visita. 
Entonces eligen establecerse en Lokodja, y los Padres harán un viaje de reconocimiento por la región. Pero al regreso, el Padre Fiorentini muere de fiebre, despues de diez meses de misión, siendo para todos una gran pena y decepción: Será "el interior" tan funesto para la salud, como las costas del Océano?
http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/2201-le-pere-filippo-fiorentini

En Lyon, por temor a una instalación demasiada precaria y teniendo en cuenta la seguridad, se difiere la partida de las Hermanas. No obstante, dicen los Padres, hay muchas tareas que ellas podrían cumplir. Las tres primeras: Hnas. Emile, Paul, y Cornélie, llegan en otoño de 1886, cuando ya el Padre Zappa, un hombre entusiasta y valiente, pronto a aceptar contratiempos y dificultades, está en Lokodja desde enero. 

Se hace evidente que la configuración misma de la Prefectura, llama a una modificación de sus límites. "Deme su opinión, escribe el Superior al Padre Chausse, cuyo Vicariato es vecino, para que yo pueda responder a la Propagación de la Fe, que quiere cambiar la repartición de los territorios. Hacer una división para darla a otra Congregación no me agrada. Una división entre nosotros, es otra cosa, porque me gustaría conservar en nuestra Sociedad, lo que es el Benín actual, con todas esas poblaciones que han visitado y que se muestran tan bien dispuestas." (8)

Por otro lado, "es mejor no extenderse hacia el este", es la consigna dada al padre Poirier. en lugar de ir a fundar algunas misiones remontando el Bénoué, "vaya hacia ese rey que está a dos jornadas de Lokodja, y que ha pedido misioneros el Padre Chausse, porque no quiere musulmanes y no se entiende con los protestantes." (9)


  1. Ver antes el viaje de los Padres Chausse y Holley.
  2. "Histoire du Dahomey", pág. 307.
  3. El conde de Semellé, a la vez explorador y comerciante, ayudó a esas implantaciones.
  4. Carta de Planque al Cardenal Prefecto, 27/12/1883.
  5. Carta de Planque al Cardenal Prefecto, 23/5/1884.
  6. Sólo se puede remontar el río desde julio hasta noviembre.
  7. Carta de Planque al Padre Schwindenhammer, Superior General de los Padres del Espíritu Santo, 15/9/1884.
  8. Carta de Planque al Padre Chausse, 26/1/1887.
  9. Carta de Planque al Padre Poirier, 26/1/1887, y al Padre Terrien, 3/3/1887.

sábado, 25 de febrero de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (12)

3- El "primer" Vicariato (5)

- Del lado de Lagos:

¿Qué pasó durante ese tiempo con la otra mitad del territorio que conservó el nombre de Vicariato de Benín - la que será la zona oeste en la futura iglesia de Nigeria? Para seguir su progresión hay que volver a Lagos y a la vasta región que la rodea.
Desde que había abierto la misión, el Padre Bouche había puesto todos sus esfuerzos en los jóvenes, y el padre Chausse que toma la posta continúa trabajando en el desarrollo de las escuelas que constituirán siempre uno de los rasgos característicos de esa misión. Debido a la gran necesidad que tienen los Pades y Hermanas que hablen inglés (1), entendemos por qué hace repetidos llamados a Irlanda.

Cuando llega a ser Superior delegado, el padre Chausse decide ir a visitar los alrededores. Para ese hombre valiente y emprendedor - ciertamente no se le podrá acusar de inmovilismo - remontar hacia el norte será uno de los grandes objetivos de su larga presencia en el Benín. http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/566-monseigneur-jean-baptiste-chausse

Un primer viaje lo condujo, acompañado por el padre Holley, que estará en todas las expediciones, hasta Abéokuta, la capital del país de Egbas.
Antes de ellos, Borghero ya había visitado ese gran centro de más de 100 mil habitantes, bien situado sobre el río Ogun, donde esperaba fundar una próxima misión.
Será hecho gracias al amparo del rey Ogundipe y a los buenos servicios de un comerciante de la región, "cada domingo, más de 600 personas van a escuchar las predicaciones" (2). 
Las Hermanas también tendrán su parte en los éxitos de la misión que les ha dado un inmenso campo de apostolado con la escuela, el cuidado de los bebés y más adelante, una importante aldea para leprosos que se construirá muy cerca de allí (3)

Pero Abéokuta es sólo un punto de partida. El padre Chausse y Holley miran hacia una expedición de mayor envergadura y en el otoño de 1882, en la estación en que se puede remontar más fácilmente el río Niger, los dos vuelven a partir en dirección al norte. "Allí encontraron un país sano y una población numerosa. Creo que de ese lado se puede establecer una hermosa misión" (4).
Ese lado del cual habla el padre Planque señalándolo en el mapa - y del cual los viajeros sólo regresarán después de un largo recorrido de cuatro meses- hay que situarlo al oeste y al norte de Lagos. 

Llegaron a Onitsha, luego a Lokodja en la confluencia del Niger con el Bénoué, notando que en la ribera izquierda, se encuentran en pleno país musulmán, mientras que los animistas están reunidos en la otra ribera, fuera de las fronteras de su Vicariato.
Por un largo periplo sobre la ribera derecha del Bénoué, regresan a Ilorin. Allí, el rey, sorprendido, recibe muy honrado a los misioneros pues le saludan en Yoruba, su propia lengua, sin necesitar de intérprete. 
Antes de regresar a Lagos, en 1883, los misioneros visitaron también Ibadan - casi tan importante como Abéokuta. pero el lugar que les parece más apropiado para acoger una nueva misión es ciertamente, Oyo, donde el rey se mostró muy bien dispuesto. A cinco días de Abéokuta, esa nueva misión resplandecería en todo el reino. "Ahora conocemos bien todo el conjunto del Vicariato", escriben, haciendo un balance positivo de lo que han vivido y poblaciones que esperan su venida... incluso Yorubaland, que es en gran parte animista con una presencia musulmana fuerte y muchas iglesias protestantes muy frecuentadas!

Desgraciadamente, el padre Holley, el compañero tan entusiasta en el descubrimiento y en el arte de los relatos pintorescos de cada una de las caminatas, muere de manera repentina e imprevista. Pero a pesar de la amargura de ese duelo, el padre Chausse continúa su acción. http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/1107-le-pere-theodore-holley
En Tokpo, la granja funciona bien, es una verdadera colonia agrícola a la cual se agregará pronto el primer orfanato, donde "los jóvenes serán formados con trabajos correspondientes a la edad" (5).
Depues de Oyo, podrán crearse otros puestos, si se toma el tiempo de constituír algunos núcleos de sólidos cristianos. 

Por lo tanto, esea misión que parece ya pronta para una gran expansión, no merece un obispo?
"Son los católicos de Lagos y los misioneros del Benín quienes tomaron la iniciativa de la gestión" y solicitaron que se nombre al Padre Chausse, como Vicario Apostólico del Benín (6). Pero el Superior General se les ha adelantado desde hace meses y ha pedido se le conceda la dignidad episcopal, a ese misionero que trabajó mucho, ganándose estima y afecto (7).
Siendo obispo, el padre Chausse, desearía llevar la evangelización también a Yorubaland, pero citado a Lyon para la Asamblea de 1893, no volverá a Benín, porque súbitamente morirá en pocos días por una neumonía agravada (8)

Nuevamente desaparece un gran misionero de la Sociedad, cuyos 23 años en Africa - pero sólo dos años y medio de episcopado - dejarán una hermosa huella. Cualesquiera hayan sido las disputas de los últimos años con el padre Planque, éste lo tuvo siempre como un sustento y uno de sus hijos preferidos.

Para sucederlo en la sede de Lagos, llegará el Padre Paul Pellet (9), un misionero "prudente y moderado" que estaba en el Benín desde 1884. Muy activo y muy amado, con gran pena dejará su pueblo, ya que en será 1901 nombrado Vicario General de la Sociedad y Asistente del Padre Planque, y deberá por lo tanto, residir en Lyon. http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/875-monseigneur-paul-pellet


El cargo nuevamente vacante, será confiado a Monseñor Joseph Lang, que era el Superior en Lagos, "un buen hermano, dirá el Padre Planque, cuyos antecedentes nos permiten esperar que su ministerio dé frutos en todo el Vicariato" (10). http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/483-antoine-lang
A pesar de esos cambios sucesivos, la misión del Benín siguió progresando, de manera tal que a la muerte del Padre Planque, cuenta con ocho establecimientos residenciales, de los cuales, cinco están en el interior del país, y en igual proporción, casas de Hermanas y muchos puestos secundarios.




  1. Ver más adelante, capítulo 14.
  2. Carta de Planque al Cardenal Simeoni, 26/12/1880. 
  3.  Carta de Planque al Cardenal Simeoni, 20/7/1884 y a la Hna. Monique, 13/1/1886.
  4. Carta de Planque a la Propagación de la Fe, 24/3/1883.
  5. Carta de Planque a la Propagación de la Fe, 2/2/1880, y al padre Chausse, 23/9/1885.
  6. Carta de Planque al Prefecto, 12/12/1890.
  7. Carta de Planque al Prefecto, 18/1/1890: "Cuando nuestras constituciones se hayan finalizado, pediré a Vuestra Eminencia, que nombre al Padre Chausse, como Vicario Apostólico."
  8. Sobre la consagración y la muerte de Monseñor Chausse, ver capítulo 12.
  9. El Padre Pellet era en ese momento, Procurador del Benín.
  10.  Carta de Planque al Prefecto, 6/8/1902.

sábado, 18 de febrero de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (11)

3- El "primer" Vicariato (4)

- El Dahomey (4). 

No obstante, falta arreglar un punto delicado: la delimitación exacta de la Prefectura del Dahomey, particularmente en las dos zonas del este y del norte, una decisión que interesa - lo veremos después - al gobierno francés, pero depende sobre todo de la Propagación de la Fe, que reparte las jurisdicciones.
El primer esfuerzo del padre Planque lo dirige a Monseñor Pellet, para convencerlo de que abandone Porto Novo, porque ese puesto, dependiente de su Vicariato del Benín, se encuentra en territorio dahomeyano. "No sin pena, Monseñor Pellet acepta la nueva reasignación de Porto Novo a la Prefectura - pues Porto Novo es una misión floreciente - pero ha dado su consentimiento para evitar males mayores" (1).
 
Una vez resuelto ese problema sobre el este, falta por determinar los límites del norte que nunca fueron exactamente fijados. Así pues, el padre Planque, desea vivamente que lleguen hasta los del protectorado francés, porque tiene el proyecto de instalar un puesto de misión en Gourma (2). Envía, entonces a Roma, un mapa de la región que se hizo remitir por el gobernador. Pero sabe que chocará con los Padres Blancos. Éstos no esconden su intención de aumentar hacia el sur, el territorio de su delegación del Sahara y de Sudán, "¡ya tan extendida en relación con la pequeñez del Dahomey - escribe el padre Planque, en forma de protesta - que no se podría creer si no se viera en el mapa!..."(3) "La cuestión de nuestros límites septentrionales en el Dahomey, sólo puede arreglarse verdaderamente por la autoridad de la Propagación de la Fe", agregará, pues "Monseñor Hacquart nunca querrá escuchar nada de nuestra parte."

Necesitarán todavía algunos meses de ajustes (4) para llegar a un acuerdo. Pero ésta vez, despues de un examen detallado, la Propagación de la Fe, se alínea del lado del Padre Planque. 
Vehemente, como de costumbre, el padre hizo valer sus razones con franqueza y convicción. El Cardenal Prefecto reconoce pues, al territorio de la misión del Dahomey, los mismos límites que los de la colonia francesa (5), y al mismo tiempo, para manifestar más aún su interés por la Sociedad, eleva la prefectura al rango de Vicariato Apostólico (6).
El primer titular fue Monseñor Louis Dartois, que recibirá algunas semanas después, la consagración episcopal en Cambrai, su diócesis de origen (7).

El nuevo obispo tendrá apenas cuatro años para volver a dar vida a las misiones existentes - que habían sido debilitadas por la guerra - y para abrir otras, como Cotonou en 1901, y Abomey en 1902.
Fatigado por sus actividades y sus numerosos desplazamientos, no resiste a la epidemia de fiebre amarilla que, nuevamente, hace estragos. Al regresar de Agoué, donde estuvo para recibir a Monseñor Pellet (https://fr.wikipedia.org/wiki/Paul_Pellet ), en gira por las misiones del Golfo, muere en Wydah, destruído por la enfermedad y tan brutalmente, que el padre Planque escribirá a Roma:" Por un instante dudé del sentido del despacho que anunciaba su muerte" (8). Él mismo y monseñor Pellet, sólo pueden sentir dolor y pena por esa pesada pérdida que conmueve al Dahomey y a la Sociedad entera. Era el 3 de abril de 1905, y Monseñor Louis Dartois, sólo tenía cuarenta y cuatro años... http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/1036-monseigneur-louis-dartois

Al año siguiente, el padre Steinmetz, Superior de Wydah, en nombrado para reemplazar al difunto obispo.
El nuevo obispo, que misiona en el país desde hace mucho tiempo, es muy conocido por todos, y ya ha redactado un catecismo en lengua fon. Es decir, que tendrá grandes posibilidades de extender el Vicariato creando nuevos puestos en el interior. Su episcopado que dura más de treinta años (9) será, con razón, identificado como un período de gran expansión católica en Dahomey (10). http://defunts.smainternational.info/fr/necrologe/983-monseigneur-francois-steinmetz
 
 

  1. Carta de Planque al padre Pellet, 3/12/1900; al cardenal Ledochowski, 23/5/1900 y 20/12/1900.
  2. Carta de Planque al gobernador de Dahomey, al señor Ballot, 16/6/1898. La propuesta de ir a Gourma, viene del gobierno francés. 
  3. Esa nueva frontera habría dejado a la jurisdicción de las Misiones Africanas, la región entre el sur de Parakou y la costa. Cf. cartas de Planque a Monseñor Hacquart, 20/8/1898, y al Cardenal Prefecto, 22/10/1898; 23/3/1900 y 20/12/1898.
  4. Habrá que recurrir también al gobierno francés. Ver más adelante.
  5. Ese decreto de roma, que se refiere a los límites, es del 24/5/1901, cf. carta de Planque al padre Dartois. La Propagación de la Fe, quiso satisfacer al mismo tiempo al gobierno francés, cf. carta de Planque al padre Zappa, 4/6/1901.
  6. Carta de Planque al Cardenal Prefecto, 11/5/11901; al padre Dartois, 24/5/1901; 13 y 17/6/1901. El padre Bricet rechazó el episcopado y fue procurador en Roma. 
  7. Louis Dartois es consagrado el 25/7/1901 en Cambrai. Carta de Planque al padre Bricet, 13/8/1901:"Después de la consagración, asistí al padre Dartois en su primera misa en su parroquia natal de Wez-Macquart."
  8. Carta de Planque al Cardenal Gotti, 18/4/1905.   
  9. Nombrado el 13/6/1906 (carta de Planque al Cardenal Gotti), Monseñor Steinmetz morirá el 29/3/1952 en Wydah, donde se retiró.
  10. Según Cornevin, "Histoire du Dahomey", pág 437. 

jueves, 9 de febrero de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (10)

3- El "primer" Vicariato (3)

- El Dahomey (3). 

De 18888 a 1894, la situación se hace extremadamente tensa entre Francia y el Reino de Dahomey, Béhanzin sucedió al rey Glé-Glé (1). Pero el hijo es aún más violento que su padre. Dictatorial, hace de la crueldad y la esclavitud, su forma de gobierno.
donde
En el primer período sobre todo, cuando todavía se deseaba un arreglo pacífico, habrá un conflicto abierto en el que está particularmente implicado el Padre Alexandre Dorgère, superior de Wydah.
Tomado entre los rehenes, maltratado y prisionero como ellos, finalmente fue designado por el gobierno francés para una tentativa de conciliación con el rey, en Abomey (2).
Misión lograda, pero la situación queda ambigua y los negociadores, Cuverville y Dorgère, son criticados por el gobierno por carecer de firmeza. Un año después, nada puede impedir que estalle la guerra, y Béhanzin no escapa a una suerte que Francia se sentiría sin duda honrada de calmar, una vez restablecida y asegurada la paz (3).

El Padre Planque vivió bastante lejos de los acontecimienots, pero sin embargo, tomó parte activa, buscando sobre todo, evitar la renovación de las guerrillas sangrientas que golpeaban a todo el país (4).
A partir de 1893, durante la segunda fase de las hostilidades, el padre es solicitado para ayudar a sus compatriotas víctimas de la guerra, de otra manera: el Secretario de Estado en las colonias, reclama algunas religiosas para el servicio de los hospitales de Porto Novo, Wydah y Cotonou (5).
"Nos hemos creído con la obligación de aceptar", escribirá, y habrá así, hasta doce Hermanas movilizadas para esa nueva clase de misión.
En cuanto a él, siempre pronto a responder a los llamados, y a brindar los servicios que juzga necesarios para el bien de las personas, tiene confianza en sus hijas, recordándoles que deben estar a  la altura de sus responsabilidades, y siempre como testigos de la fe, mostrarse atentas al bien espiritual de aquellos que van a cuidar (6).
Siendo la situación nueva, y más bien delicada, encarga a la Hermana Véronique, supervisar los tres centros mientras que la Hermana Colette vigilará para que se conserve el recato, la seriedad y el espíritu de la Congregación. 
Respecto al padre Pellet, siempre fraterno con las comunidades, se le pide hacerse presente a esas enfermeras improvisadas para ayudarlas y sostenerlas. "Cuando la marcha del trabajo esté bien establecida, agrega el Padre, tendrán entonces menos dificultades." (7)

El retorno a la paz y a una mayor seguridad para todos, ofrece a la misión de Dahomey, otra oportunidad de progresar. Incluso Wydah, parece encontrar de nuevo su primer ímpetu. Es verdad que el protectorado portugués llegó a su fin: "Me entero con agrado, de que la casa marcha bien", escribe el Padre a la comunidad. "El padre Bricet tuvo razón de establecer allí su residencia, esa ciudad parece llamada a representar un papel cada vez más importante, pero no tardarán en ver que otros puestos se establezcan y se vuelvan importantes (8).



  1. El rey Glé-Glé falleció a fines de 1889.
  2. Ver más adelante en "Misioneros y colonos."
  3. Béhanzin fue desterrado de Dahomey en febrero de 1894. Radicado con su familia en La Martinica, volverá para morir en Blida, en 1906. Sus cenizas serán devueltas por Francia en 1928, y el Dahomey acompañará ese regreso con grandiosas ceremonias. 
  4. Con ese fin realizó varias intervenciones ante oficiales franceses.
  5. Carta de Planque al Subsecretario de Estado en las Colonias, 3/5/1893.
  6. Carta de Planque a la Hna. Monique, y a la Hna. Marie de l´Assomption, 8/11/1893.
  7. Carta de Planque al Padre Pellet, 9/7/1893. Desea que "las Hermanas sean respetadas y que se conduzcan de manera tal que ean siempre respetadas."
  8. Carta de Planque a la Hna. Claire y a las Hermanas de Wydah, 21 y 22/1/1900. Deplora que "Agoué muy próxima del Togo alemán, vea dismunuír su población y se desarrolle poco..."

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (9)

3- El "primer" Vicariato (2)

- El Dahomey (2). 

Ya los Padres han dirigido sus miradas hacia Agoué.
En pleno reinado dahomeyano, ese puerto al oeste de Wydah, es uno de los más frecuentados de la costa incluso si ha perdido su importancia con la abolición de la esclavitud.
Agoué será "una bella misión desde donde se podrá irradiar bastante lejos, será un rincón donde el Evangelio producirá muchos frutos." (1)
Es verdad que en poco tiempo "hay más niños en ésta escuela que en la de Porto Novo, y también allí, se celebra el primer casamiento católico" (2). 
Luego que de asegurarse de las dispociciones pacíficas de los habitantes, también llegan las Hermanas. "Den noticias de su instalación y de los que hacen", pide el Padre Planque siempre un poco preocupado, en consideración a la precariedad de las condiciones de vida... y luego, "recuerden: la obra que emprenden en ese nuevo campo será lo que ustedes harán por sus virtudes y su abnegación" (3). 

Pero si se quiere impulsar aún más el desarrollo de ese gran Vicariato del Dahomey - llamado desde 1870, Vicariato del Benín - que se extiende desde el río Volta hasta el Niger, y se quiere favorecer la fundación de nuevos puestos de misión (4), es importante pensar en una división del territorio. Y sin duda la gestión no será fácil, ya que la Propagación de la Fe tenía otros proyectos que ofrecer a la Sociedad, en la región de Liberia. "Pero haré mis propuestas muy lentamente, escribe el Superior al padre Ménager. Si tengo éxito, del Volta al río Porto Novo, tendremos una interesante misión que podrá extenderse hacia el interior tanto como lo desee" (5)
Finalmente, conseguirá que toda la región alrdedor de Lagos, del Niger al río Ouemé, forme ella sola el Vicariato del Benín, confiado al padre Chausse, que se convierte en el Pro Vicario, mientras que la ota parte, desde el río Ouemé hasta el Volta, constituirá, alrededor de Agoué, una Prefectura independiente de Lagos, la del Dahomey - que retomará el antiguo nombre.  

Para el Padre Ménager, que se convirtió en el Prefecto, "es muy poca cosa tener sólo una residencia - Agoué- se debe pensar en fundar algún otro establecimiento en el interior, lo que sería muy deseable para salir de la zona de fiebres.
No obstante, han pasado 20 años desde la primera llegada. Y si en Benín, los Padres Chausse y Holley partieron desde hace poco a la conquista de ese país lejano del cual no cesan de preocuparse, del lado del Dahomey todavía no se intentó nada para alejarse de la costa.
Sin embargo, no podemos sorprendernos de que los Padres no hayan continuado las primeras investigaciones realizadas por Borghero, cuando sabemos en qué condiciones hicieron sus primeras armas de misioneros. Porque una vez superado el obstáculo de los idiomas - al cual se han enfrentado con valentía y eficacia - aún quedaba una barrera para penetrar un país: la falta de caminos y hasta de huellas, ademas, de la falta de todo medio de transporte. A veces se agregaba la hostilidad de ciertas poblaciones, ante la llegada de blancos más o menos emparentados a esos europeos cuyas dominación daba miedo. 

Como sus Hermanos de Lagos, el padre Ménager quiere atreverse. No obstante, la primera de sus audacias, ¿no será regresar a Wydah, donde a pesar de los católicos que reclaman misioneros y el Chacha (6) que promete traer la paz, subsisten siempre los mismos problemas de parte de los portugueses?
El Padre Planque se pregunta si es realmente oportuno el momento para volver a abrir la misión, pero mientras él multiplica las gestiones en ese sentido, el Padre Dorgère - que es más "entrador", como veremos más adelante - sin cuestionarse, recuperará la misión con dos religiosas!
Wydah recobra vida en junio de 1884 y el Superior espera "ver renacer las esperanzas de antaño en esa residencia que sentía haber abandonado tanto tiempo" (7).

Logrado ese primer punto, el Padre Ménager se va hacia el oeste y funda Atakpamé en el Togoland. Pero el envenenamiento del cual son víctimas el Padre Beauquis y el Padre Moran, que muere, lo obliga a retirarse momentáneamente.
Debido a los convenios que Francia debe aceptar y firmar con Alemania, hay que renunciar  a la parte oeste del Dahomey, que forma el nuevo Protectorado alemán y pasa por la jurisdicción de los Misioneros del Verbo Divino.
Pronto toda esa zona constituirá la Prefectura Apostólica de Togo. (8).


  1. Carta de Planque al Padre Moreau, 16/6/1878 y al Padre Poirier, 20/3/1878.
  2. Carta de Planque al Cardenal Simeoni, 2/2/1880.
  3. Carta de Planque a las Hermanas de Agoué, 4/9/1878.
  4. Cf.nota nº 1 en http://padreagustinplanque.blogspot.com.ar/2017/02/capitulo-13-en-plena-expansion-8.html  El Padre Borghero había solicitado el cambio de nombre del Vicariato, porque ese nombre de "Dahomey" era detestado por las tribus vecinas del reinado de Glé-Glé. Cf. el informe del Padre Planque a la Propagación de la Fe, 31/7/1865. Ver también cartas del 19/3/1869 y del 24/4/1870.
  5. Carta de Planque al Padre Ménager, 3/5/1882.
  6. El "Chacha" tiene el rol de virrey o de gobernador.
  7. Carta de Planque al Padre Ménager, 30/7/1884, y al Cardenal Simeoni, 5/8/1884.
  8. Carta de Planque al Padre Zappa, 11/5/1892: "A pesar de las promesas que me habían hecho en Roma, debimos ceder nuestros puestos a los misioneros alemanes."