lunes, 18 de junio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (19)

4- Costa de Marfil (5).
De nuevo, es necesario abandonar Bassam donde los Padres regresarán cinco años más tarde. Pero la Hna. Aloysia, que está agotada de cansancio y de pena, también muere (1). Y después de los días tan duros que vivieron valientemente, el Padre Hammard -que sucedió al Padre Ray como Prefecto- les rinde a todas un hermoso testimonio "por los ejemplos de virtud que dan y por el profundo espíritu de fe que las anima". "Saben trabajar, sufrir y morir por Dios, escribe, es el mejor elogio que puedo hacerles" (2).
Dos años más tarde, cuando abandonan Dabou, se instalan en Mossou, en una casa nueva, y luego, en Jacqueville. Pero tendrán que esperar hasta después de la guerra de 1914-18, para que su misión alcance, en Costa de Marfil, todo su esplendor, con un número importante de comunidades y actividades cada vez más diversificadas (3). 

En cuanto a los Padres, por más que tuvieron que cerrar Bassam, ellos sin embargo, están dispuestos a irse a otros lugares y particularmente a dotar de escuelas las "sucursales" que animan cada misión. Pero reciben un nuevo golpe con la ley de 1901 tan violentamente hostil a la enseñanza confesional, y que corre el riesgo de detener sus proyectos puesto que exige, para cada escuela, la autorización legal para subsistir. 
En 1904 la securalarización aumenta al ser prohibida la enseñanza para cualquier miembro de una Congregación religiosa. El ministro de las colonias, que sin duda hubiera preferido apaciguar la ley en lo que concernía al Africa, debe adoptar el tono y las medidas de la metrópoli. Esto ocasiona a la Sociedad de Misiones Africanas, la ruptura de la Convención escolar de 1900, y a partir del 1° de enero de 1904, la supresiónd de las subvenciones.
No obstante, para las Padres, no es cuestión de abandonar la escuela, su mejor instrumento de apostolado. Están bien decididos a encontrar otros medios de vivir. Y en el año 1904, particularmente difícil, no tienen miedo de iniciar la misión de Korhogo. Un verdadero desafío a los acontecimientos...otros seguirán por otra parte con Bingeville, luego, Abidjan y Abosso. 

No obstante, deberán cerrar siete escuelas. Pero nada está perdido, se irá un poco más a los esencial: la catequesis, las visitas, las preparaciones de bautismos, la pastorarl, y también en esa "aldea de libertad" próxima a Korhogo, en Wassonville, se podrá reunir a los esclavos liberados y darles una tierra para cultivar. Tantos caminos abiertos a los laicos que podrán ser responsables de comunidades.

El Vicariato Apostólico de Costa de Marfil, será creado en 1911. A la muerte del Padre Planque, en !907, la historia de esa iglesia que arrancó rápido, no tiene más de diez años y ciertamente fue el Padre quien le dio un fuerte y decisivo impulso. Durante los primeros años, siguió todo, compartió de su experiencia y de su comprensión. Pero, gravemente atacado en su salud y envejecido, deja a Monseñor Pellet la tarea de velar por la fundación. Para él, sus años de actividades africanas que nacieron con el Dahomey-y con enorme esperanza- finalizan en el tiempo de Abidjan, siempre con la misma expectativa. Entre las dos, cuántos trabajos y penas, y qué irradiación de inteligencia, de creatividad y fe de un apóstol...





  1. Muerte de la Hna. Aloysia en Jacqueville, 471071903.
  2. Carta del Padre Hammard a la Superiora General de las Hermanas nsa, en diciembre 1903. Cf, con la carta del Padre Vacheret en agosto de 1904, con otro testimonio: "Las Hermanas nos secundan de una manera admirable. Sin su presencia, nos sería difícil formar familias verdaderamente cristianas."
  3. La congregación tuvo hasta 35 casas en Costa de Marfil. A pesar de cerrar algunas casas y del paso de algunas misiones a las Hermanas de Notre Dame de la Paix, aún se mantienen 14 comunidades además del Noviciado para las jóvenes de lengua francesa, en Abengourou. 
  4. El Vicariato de Costa de Marfil será erigido el 17 de noviembre de 1911, y el Padre Jules Moury será el primer obispo, el 6/6/1912.

domingo, 17 de junio de 2018

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (18)

4- Costa de Marfil (4)

Los Padres volverán a encontrar el favor de las autoridades con la creación de las escuelas profesionales que darán a los niños una posibilidad de ganarse la vida y, al mismo tiempo, de trabajar en el desarrollo de su país. Porque en Costa de Marfil la competencia es fuerte, y se deben formar carpinteros, albañiles, herreros o mecánicos, si se quiere dejar de ser tributario de Senegal y de las colonias inglesas que hacen venir a sus artesanos. Por ese motivo, sobre todo la enseñanza manual, es fuertemente recomendada por la administración colonial que, por otro lado, tiene derecho de inspección sobre las escuelas que subvenciona. 
Así, Dabou tendrá su imprenta y Mossou, su famosa fábrica de ladrillos que servirá para las construcciones (1).
Más tarde vendrán las plantaciones de bananeros, cafetales, caucho...y de éste modo, se habrán creado los recursos locales para asegurar la vida de cada misión.

Para llevar a buen término esos múltiples proyectos, el Padre Ray, desde su llegada a Costa de Marfil, reclama insistentemente al Padre Planque, que envíe Hermanas: ellas son absolutamente necesarias para sacar a las mujeres del estado de abandono y de gran ingorancia en el que se encuentran encerradas, pero ¿"de dónde obtendrán los recursos para tener esas Religiosas?...y sin embargo sin ellas, la mujer no podrá salir de la clase de degradación en la que vive." (2)

Después de un acuerdo con la Hermana Augustin, nombrada Superiora General, las Religiosas se instalan en Grand-Bassam. Ellas son tres: las Hermanas Damien, Basilide, Adrien, y luego, también la Hermana Aloysia que será la Superiora. Y desde marzo, habiendo tomado contacto con las familias, "comienzan seriamente, la escuela" (3), que será la primera de otras numerosas, que más tarde se abrirán en el país. Pero ese bello comienzo se detendrá pronto, porque una fuerte epidemia de fiebre amarilla, estalla en Grand Bassam, en el mes de mayo. Una de las primeras víctimas es el Prefecto, el Padre Ray, que muere en los días siguientes.Otros tres Padres lo seguirán, luego será la Hermana Damien, que sucumbe en Memni, donde fueron a refugiarse. (4)

Sin perder coraje, las otras Hermanas van a instalarse en la colina de Dabou, donde todo parece estar mejor. 
Allí abrirán un orfanato donde son acogidos una quincena de niños y jóvenes, la mayoría, novias, que deseaban al mismo tiempo, prepararse para el Bautismo y Matrimonio cristiano. Los Padres ya han tentado esa experiencia con los varones del internado, ofreciendo ésta posibilidad, sobre todo a aquellos cuya situación familiar es difícil. Al asegurarles "una educación más asistida, esperan prepararlos para que en el futuro, sean la verdadera clase dirigente" (5) del país, y por qué no, de la Iglesia. 

Habiendo llegado refuerzos de Francia, las Hermanas se sienten felices - sin abandonar Dabou, que confían al nuevo equipo-  deciden regresar a Grand Bassam donde parece que ya han terminado los malos tiempos.
Mientras esperan ocupar su primera casa (6), ocuparán la que llaman "la casa romana", al margen de la laguna, y que los Padres han alquilado para ellas, con ese propósito.
Pero en julio de 1902, un nuevo foco de fiebre amarilla obliga a las misioneras a alejarse por segunda vez. Sin embargo, no demoran en regresar, y en setiembre, la vida retoma su curso. La Hna. Aloysia puede escribir, entonces, al Superior General, que todo va mejor.
La Hermana Jules en Grand Bassam y la Hermana Adrien, en Dabou, llevan adelante la educación de los niños y niñas, y son muy amadas por ellos. Ambas realizan un muy buen trabajo. 

Desgraciadamente, la tercera alerta está próxima y será la más terrible, es así en que 1903, por mucho tiempo, se detendrá una misión, que sin embargo puso mucho empeño en vivir. 
En marzo, la Hermana Macaire (7) sucumbe al mal, le siguen otros dos Padres, y es una gran desolación para todos, presenciar la completa destrucción de la casa por las llamas de fuego, mientras que los restos de la Hermana, son enterrados en cal viva, por temor al contagio.

 

  1. Carta del Padre Hammard al Padre Ray, 12/11/1897.
  2. Carta del Padre Ray al Padre Planque, marzo de 1896. Cf. "Les Missions Catholiques, 23/4/ 1897 en Cote d´Ivoire, les premiers pas d´une Eglise.
  3. Las Hermanas llegan a Grand Bassam en noviembre de 1898, y la Hna. Aloysia se les une en diciembre. 
  4. El Padre Ray muere el 13/5/1898, la Hna. Damien, el 18, y otros tres Padres, en los mismos días.
  5. Relato posterior, del Padre Hammard, noviembre de 1909.
  6. La casa de los Padres, después de haber sido destruída por el fuego, a causa de la primera epidemia, se habían instalado en la casa de las Hermanas, que en ese momento se había ido a Dabou. 
  7. La Hermana Macaire (Gabriela Quinteros), es la primera argentina, oriunda de la provincia de Córdoba, que ingresó en la Congregación de las Hermanas nsa.

martes, 29 de agosto de 2017

Capítulo 13: EN PLENA EXPANSIÓN (17)

4- Costa de Marfil (3)

Ese viaje de exploración no había comenzado todavía cuando el Superior comunicó a Roma, las propuestas de Francia y la seguridad de que en adelante tendría la libertad frente a Inglaterra, para enviar los misioneros de su elección (1). Y a su reiterado pedido de tener una misión separada de la Costa de Oro, se creó la Prefectura Apostólica de Costa de Marfil que es independiente. El primer titular será el Padre Matthieu Ray, antiguo misionero de la Costa de Benín (2).
Pero el honor de fundar Bassam, la primera misión en Costa de Marfil, corresponde a dos misioneros experimentados, Alexandre Hamart y Emile Bonhomme, que trabajaron en Argelia y en Túnez cuando eran de los Padres Blancos, antes de pasar a las Misiones Africanas.
Al igual que sus Hermanos de Ouidah, de El Cabo o de Elmina, desde su llegada fueron acogidos con simpatía, respeto, entusiasmo, incluso por parte de los oficiales y de la población. "El anciano rey de Memni les brindó una recepción amistosa" de manera que deciden regresar y abrir una escuela en su ciudad... lo que se hizo el mismo año (3).

Siguiendo el procedimiento de hacía treinta años en todos los territorios, primero los Padres comienzan por buscar una casa, luego, en segundo lugar, hacen allí una escuela. Pero en Grand-Bassam tiene, más que las otras, una gran suerte, la de poder contar inmediatamente con una ayuda confortable del gobierno francés, según el primer acuerdo cerrado desde 1895. Una segunda convención (4) más ventajosa aún, pues aumenta el subsidio entregado, permite a los misioneros, según su pedido, una gran autonomía en la repartición de los fondos recibidos, tanto para la construcción de los edificios escolares como para su equipamiento.

Esos arreglos financieros no son ciertamente extraños al progreso de la misión, más rápida en Costa de Marfil que en otros lados. A los primeras misiones de Bassam y Memni (1895), se agregan ya en 1896, dos nuevos puestos, Mossou y Dabou; luego en 1897, Bonoua y Assinie y finalmente, Jacqueville en 1898.
¡Siete misiones abiertas en tres años! lo que habría hecho soñar al Padre Borghero y a sus compañeros de los años ´60!..
Hay que decir que el gobernador Binger estimaba mucho el trabajo de los Padres en la enseñanza y en la administración de los establecimientos. El señor Mouttet que lo reemplaza desde  1896, está totalmente satisfecho de su acción y deseoso de ver las otras escuelas. Con éste grupo misionero calificado, menos delicado y sobre todo menos costoso que los maestros laicos reclutados en Francia, ¿cómo el gobierno no apreciaría el servicio que la Sociedad de Misiones Africanas le brindaba?

El clima de esos comienzos parece más favorable. Pero un primer conflicto surgirá cuando los misioneros se enteren que en Costa de Marfil como en el Dahomey hay mercaderes de esclavos. Algunas ciudades, como Mossou, tienen incluso depósitos considerables donde están detenidos todos esos desdichados que servirán de cambio, vendidos a veces a precio elevado para los sacrificios humanos. El Padre Bonhomme se opone encendidamente a ese comercio y vuelve a comprar esclavos como puede. También el Padre Ray, apenas llegado, desearía actuar y tener mucho dinero para aumentar los rescates. Pero debe prevenir al Superior General que- luchando así contra todo tráfico- los Padres se crean disgustos por parte de los habitantes que se consideran perjudicados. Peor aún, la administración misma quiere ignorar todo para no tener problemas, y podría ciertamente, censurar a los misioneros por lo provocativo de su acción por más humanitaria que sea. Desde entonces, los Padres corren el peligro de verse privados de las subvenciones que les han prometido...




*1- Carta de Planque al Cardenal Ledochowski, 20/2/1895.

*2- El Decreto romano para la erección de la Prefectura de Costa de Marfil es del 28/6/1895.

*3- Según los recuerdos del Padre Hamard y Bonhomme, en "Las Misiones Católicas", 1896, 31.1, pág. 54-55 y 26.6, pág. 305.

*4- La segunda convención es firmada el 22/2/1900.